Connect with us

Medio Ambiente

Te Falta Verde

Published

on

niños-y-natura-1115

Los niños pasan cada vez menos tiempo en la naturaleza y las consecuencias, tanto físicas como mentales, se están notando. Desde obesidad a depresión, el trastorno por déficit de naturaleza es un llamado urgente para que salgamos al aire libre. No sólo los más chicos, sino todos.

.

.

.

“Mira, esta es bien grande”, dice una niña de cuatro años sosteniendo una lombriz con las manos embarradas. Son las once de la mañana y en el jardín Centenario, de la comuna de San Miguel, los niños revisan el compost y cuentan las lombrices que después les ayudarán a cultivar verduras en su huerto. Hace dos años atrás, cuando por primera vez las tías sacaron una planta del macetero y les mostraron las raíces, los niños se asustaron. Ahora, cosechan sus propias betarragas y acelgas y se las comen felices.

Jessica Santelices, tía del jardín, cuenta con orgullo que de las ocho horas diarias que pasan con ellos, sus niños están alrededor de cinco afuera. Son parte del programa “Naturalizar educativamente”, que la Fundación Ilumina realiza en jardines de la JUNJI, y saben que son un caso atípico. En Chile, sólo el 40 por ciento de las personas de entre 5 y 17 años practican deporte o actividad física al aire libre, según la Encuesta Nacional de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA), de 2012.

Los efectos de la falta de aire libre no son pocos ni menores. “Se ve un serio déficit de vitamina D, por la poca exposición al sol, lo que desencadena problemas óseos y un aumento en el riesgo de osteoporosis. Además, como pasan sentados, tienen alteraciones posturales, los músculos del tronco y las piernas se atrofian, lo que genera dolores de espalda y rodillas”, explica el pediatra y médico deportivo de Clínica Las Condes, Francisco Verdugo, quien además participa del movimiento Mover, contra el sedentarismo. Todo esto, sin considerar los efectos sicológicos, como ansiedad, depresión y habilidades sociales disminuidas.

niños-picnic-1115

Ante este escenario preocupante, desde hace algunos años han comenzado a emerger líderes que abogan por un “regreso” a la naturaleza. Uno de los primeros fue el periodista Richard Louv, quien en 2005 acuñó el término “trastorno por déficit de naturaleza” en su libro El último niño en los bosques, bestseller que tendrá versión en español en 2016. “El derecho de los niños a conectarse con la naturaleza y un medioambiente saludable está comenzando a ser reconocido lentamente en todo el mundo”, comenta desde China, donde se encuentra realizando conferencias sobre el tema. Allí, los colegios están comenzando a botar las paredes y construir grandes ventanales en las salas para combatir los problemas a la vista que sufren los niños por tanta luz artificial.

Louve y muchos otros más, como el escritor Robert Pye –quien habla de “la extinción de la experiencia”– e investigadores como Robin Moore y Nilda Cosco, del Natural Learning Iniciative de la Universidad Estatal de North Carolina, recorren el mundo divulgando la necesidad de que los niños jueguen y exploren libremente el medioambiente.

La tendencia, lentamente, comienza a instalarse en Chile. De hecho Moore y Cosco vinieron en agosto al seminario “Reconectando niños y niñas con la naturaleza”, que se realizó en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica. Asistieron además representantes de la JUNJI, el Consejo de la Infancia, el MINVU y fundaciones y empresas que trabajan en el desarrollo de iniciativas naturales en jardines, colegios, espacios públicos y privados. “Hay un diagnóstico claro de lo que hoy se necesita, pero se requiere una política bien planeada y, sobre todo, un gran cambio cultural”, dice Romina Kurth, sicóloga y asesora del Consejo de la Infancia.

Entre algodones y pantallas

Son varios los términos que se han acuñado para referirse a esta generación de niños que, acusan los expertos, viven demasiado sobreprotegidos y encerrados. “La cultura de los niños entre algodones” o “la generación del asiento trasero”, porque entre el colegio, las actividades extracurriculares y la casa es allí donde pasan su tiempo. “Los niños necesitan explorar su entorno en libertad. Ensuciarse, mojarse. Pero a los papás les cuesta, se asustan, quieren estar sobre ellos todo el tiempo”, dice Daniela Casanello, dueña de la empresa Ecoplan, que realiza intervenciones naturales enfocadas en los escolares.

niños-y-natur-1115

Estudios realizados en Estados Unidos confirman ese diagnóstico. Casi mil madres que fueron entrevistadas reconocieron los efectos positivos que tiene que sus hijos jugaran al aire libre, pero a la vez admitieron que la televisión, los computadores y los videojuegos, además de preocupaciones como la delincuencia, la inseguridad y la posibilidad de accidentes los mantienen adentro de las casas. En Chile, hay que agregarle a esas preocupaciones, que ninguna región llega en promedio a los nueve metros cuadrados de áreas verdes por habitante que recomienda la Organización Mundial de la Salud.

El pediatra Francisco Verdugo confiesa que la parte más difícil en la consulta no es diagnosticar a los niños, sino hablar con los padres. “Creen que se critica el estilo parental. Uno da sólo consejos porque si no, se crea un rechazo. Explicarles que debe haber un cambio de estilo de vida familiar es difícil”. Dice que muchas veces a su consulta llegan papás sedentarios, con sobrepeso y que además trabajan tiempo completo, por lo que intenta ser moderado en sus propuestas: “Les digo que traten de comer juntos en las noches, que les pregunten a los niños cómo están. Y que salgan afuera, a hacer algo, una vez durante el fin de semana”. 

Una terapia

Podrían ocuparse varias páginas con todos los beneficios que diferentes artículos científicos le atribuyen al contacto con la naturaleza. Incluso hay algunos que muestran que los pacientes operados se recuperan más rápido si su ventana da a un área verde y otros que presentan evidencia de que llevar a los niños a áreas verdes ayuda a tratar el déficit atencional con hiperactividad. Se ha descubierto, además, que estar expuestos al sol evita el desarrollo de enfermedades como la miopía o retrasa su avance (mientras que pasar mucho tiempo encerrados y frente a luz artificial podría acelerar el problema). Por otra parte, en la naturaleza los niños reducen sus comportamientos agresivos, mejoran su autoestima y concentración, la fatiga y el estrés, e incluso obtienen mejores resultados en las pruebas estandarizadas.

Por supuesto, estos beneficios no son exclusivos para los niños. En algunos países ya se habla de la ecoterapia y los médicos están, literalmente, recetando salidas a los parques en reemplazo o complemento de medicamentos. “Estamos en una sociedad donde la tecnología domina todos los aspectos de nuestras vidas, pero el enemigo no es la tecnología, sino la falta de balance. Necesitamos combinar los poderes primitivos de nuestros ancestros con la velocidad digital de nuestros adolescentes. En otras palabras, necesitamos gente con mentes híbridas”, dice Richard Louv.

A la agrónoma Javiera Silva, que estudió horticultura urbana y manejo del paisaje en Berlín, le impresionó ver cómo allá los niños pasaban tiempo al aire libre. “Están menos sobreprotegidos, tienen muchas horas para jugar en la plaza porque los jardines no tienen pautas tan estructuradas, están menos escolarizados. Y el clima no es un tema, los abrigas no más. Las mujeres sacan a pasear a sus guaguas a los cuatro días de nacidas”, cuenta. Hoy, que vive en un departamento en Santiago, se asegura de sacar a su hijo de un año y medio, Lucas, al menos dos horas al día. “Ahora que está empezando a caminar, me lo pide, me indica hacia afuera con el dedo”, cuenta.

Más difícil es para los padres de hijos adolescentes, incluso en familias donde la naturaleza ha tenido un lugar preponderante. La directora de arte Valentina Ramírez lo intenta con su hija Sofía, de 15. Aunque ambas son educadas en colegios Waldorf, los que hacen un gran hincapié en la relación con la naturaleza, Valentina confiesa que “sacarla” es difícil. “Sé que no está obsesionada con la tele y el computador, que es capaz de dejarlo, pero es muy fanática del Animé y eso la absorbe. Me cuesta sacarla a hacer trekking, pero cuando va, lo pasa chancho y vuelve feliz”.

Aunque el trastorno por déficit de naturaleza no es entendido como una condición médica, las autoridades y médicos saben que es imperativo tomar medidas al respecto. “Aunque falta más investigación para entender la relación entre experiencias naturales y salud, la actual evidencia ya es suficiente para actuar”, dice el director del Centro de Salud Medioambiental del Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos. Por eso, en su país se han creado iniciativas como el movimiento “Ningún niño adentro” que lleva ya varios años no sólo promoviendo programas para sacar a los niños afuera, sino que también políticas públicas que lo favorezcan. En Canadá existe una iniciativa llamada “Evergreen”  que apunta a la existencia de más áreas verdes. Y la red global EcoSchools vincula a colegios interesados en fomentar el contacto con la naturaleza.

Los intentos verdes

“No necesitamos grandes parques. Necesitamos espacios intermedios, bien intervenidos, que estén cerca de la gente. No puedes pedirles a los papás que lleven a los niños al Cajón del Maipo en medio de la semana”, afirma la sicóloga Romina Kurth. Por esto, la nueva política de infancia en que trabaja el gobierno tiene como meta crear y mejorar los espacios urbanos dedicados a niños y adolescentes. En esto se incluye la creación de 34 nuevos parques urbanos para 2018 y 15 centros de creación para niños, uno en cada región, donde los espacios exteriores serán protagonistas.

Hay además iniciativas, aún en etapas incipientes. La Fundación Ilumina ya ha intervenido 28 jardines de la JUNJI en la Región Metropolitana con su programa “Naturalizar Educativamente”, y la Fundación Patio Vivo está haciendo lo mismo en otros 10 jardines y colegios. “Un patio intervenido puede transformarse en un profesor más, catalizando buenas prácticas, mejorando los índices de convivencia, y por supuesto, haciendo niños más sanos”, dice Ángela Ibáñez, directora de la Fundación Patio Vivo.

Josefina Prieto, jefa del programa “Naturalizar Educativamente”, hace hincapié en que modificar estos lugares ayuda a nivelar la “clara inequidad que hay en el acceso a la naturaleza”. Por ejemplo, en la intervención del jardín Centenario no se gastó más de un millón de pesos. La clave está en el acompañamiento y reeducación de profesores y apoderados que dura hasta tres años. “No se necesitan grandes inversiones, ni estructuras ni juegos superespecializados”, agrega Ibáñez. Daniela Casanello, que con su empresa Ecoplan también realiza este tipo de intervenciones, explica que de hecho es mejor prescindir de los más comunes como el resbalín o el columpio, y que se deben privilegiar elementos naturales. “Nada rebuscado”.

En ese proceso, los expertos explican que es necesario cambiar la mentalidad “tradicional” que existe respecto a la plaza y el patio, que hay que dedicarles más atención a estos espacios para que realmente sean un aporte en la vida de los niños. “La plaza con maicillo y juegos de plástico no sirve. Los niños quieren sombra, lugares donde esconderse, necesitan juegos no resueltos, que les exijan ocupar su fuerza, su elasticidad, su imaginación. Los adultos pensamos los juegos desde la supervisión, pero necesitamos ponernos en sus zapatos”, dice Ibáñez. En resumen, hay que dejar que metan las manos a la tierra, que se suban a los árboles (incluso a riesgo de que se caigan), que se muevan libremente y “conquisten” los lugares… aunque cueste. “Menos Ritalín y más espacios naturales donde los niños puedan liberar sus emociones”, dice Casanello.

En el jardín infantil Casanido de Providencia, basado en la pedagogía Waldorf, los niños de tres y cuatro años van una vez a la semana el cerro San Cristóbal. Es parte de un trabajo que se hace cada día para contactarlos con los cambios que se viven en el medioambiente, con las estaciones y los ciclos. Cada uno con su mochila y una muda de ropa por si se mojan, suben hasta cerca de la mitad del cerro por su cuenta, sin ser cargados en brazos y felices. A muchos, es el día que más les gusta. Su directora, Marcela Castillo, explica que cuando los niños tienen la experiencia de haber ocupado todo su cuerpo en los primeros años, y haber conquistado espacios por sí mismos, los ayuda a desarrollar muchas áreas, incluida la imaginación, y eso es algo que les da herramientas para el resto de su vida. Aun así confiesa que incluso estos papás “más abiertos de mente” a veces tienen sus aprensiones: “Algunos, si está nublado, no quieren que los llevemos al cerro. Es un aprendizaje largo”.

Finalmente, ¿cuál es la razón más importante para que los niños vuelvan a la naturaleza? El futuro. “El contacto con la naturaleza en la niñez temprana es esencial para la creación de una conciencia de conservación ambiental”, dice la investigadora del Natural Learning Initiative, Nilda Cosco. En la actualidad muchos niños saben identificar mejor los nombres de los Pokemones que de los árboles cercanos a su casa. Conocer a los animales y las plantas a través de libros o videos no es suficiente, explica Cosco, sino que los niños necesitan tocar, oler y experimentar con todos sus sentidos para vincularse en forma real.

“En la naturaleza los niños no sólo aprenden sobre el medioambiente, sino también acerca de sí mismos y su lugar en el mundo”, agrega Cosco. O, como dice Ángeles Ibáñez: “Los espacios naturales son la plaza pública desde donde los niños se transformarán en mejores ciudadanos y, esperemos, salvarán a este planeta”.

Una vacación natural

En el lodge La Baita, ubicado dentro del Parque Nacional Conguillío, en la Región de La Araucanía, todos los veranos se realiza un campamento para niños. Isabel Correa, su dueña, cuenta la experiencia de “desconexión” que viven ahí los menores de entre ocho a 14 años. “Al principio les cuesta. Acá no hay señal de teléfono, no tienen una pantallita en la que esconderse en esos momentos iniciales de tensión. La luz se corta en la noche. Algunos se angustian, tienen pena”. Lo más divertido: confiesan que no extrañan tanto a los papás, sino la televisión, el computador y los videojuegos. Pero a medida que los días pasan se adaptan. Aprenden a hacer pan y preparan el desayuno para sus compañeros, practican yoga, caminan entre cuatro horas diarias por los senderos del parque, se bañan en el lago, visitan comunidades pehuenches y juegan al palín, hacen shows de talentos. “Los que ya están grandes, en la universidad, me preguntan cuándo una versión para ellos. ¡Y lo mismo me piden los papás!”, dice Isabel riendo.

 

Fuente:La Tercera 
www.chiledesarrollosustentable.cl
Continue Reading
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Conversación

PUBLICAN PRIMER REGISTRO PARA CHILE DE “ALGA ABANICO” EN LA ISLA GRANDE DE TIERRA DEL FUEGO

Published

on

El hallazgo fue realizado durante una expedición conjunta a Bahía Inútil entre investigadores del Programa Marino de la Fundación Rewilding Chile y CADIC-CONICET de Ushuaia para caracterizar la biodiversidad asociada a los bosques del alga gigante Macrocystis pyrifera.


El área de Bahía Inútil, en la región de Magallanes, no deja de revelar su asombrosa biodiversidad marina. Una publicación reciente liderada por especialistas chilenos y argentinos documentó por primera vez para Chile la presencia de la macroalga parda Microzonia velutina en el ambiente submarino de la Isla Grande de Tierra del Fuego, sumando una nueva especie a la diversa flora ficológica de nuestro país y ampliando su rango de distribución en la costa atlántica Argentina.

El hallazgo se produjo en el contexto de la expedición conjunta realizada en marzo de 2025 entre investigadores del Programa Marino de la Fundación Rewilding Chile y CADIC-CONICET de Ushuaia, además de profesionales encargados del filmaciones submarinas y terrestres, con el fin de caracterizar la biodiversidad asociada a bosques fueguinos de Macrocystis pyrifera (huiro o sargazo). Para ello, se realizaron buceos exploratorios entre 3 y 6 metros en tres sitios de muestreo, dos en Bahía Inútil, lado chileno de la Isla Grande de Tierra Argentino, y uno en el sector argentino de Bahía Aguirre, en la Península de Mitre. 

Respecto a la importancia del registro, Mathias Hüne, Director del Programa Marino de Rewilding Chile, destacó: “En el contexto de la crisis climática, ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad marina en altas latitudes es fundamental para sustentar estrategias de conservación y refuerza el valor biogeográfico de Tierra del Fuego y en particular de Bahía Inútil, como zona clave para la diversidad subantártica”.

El análisis de los resultados de la expedición fue publicado en la prestigiosa revista alemana Botánica Marina -la más clásica en su especialidad- como  “New records of Microzonia velutina (Syringodermatales, Ochrophyta) in Isla Grande de Tierra del Fuego in the sub-Antarctic region”. Sus autores son Mauricio Palacios, investigador asociado de la Fundación Rewilding Chile; Julieta Kaminsky, del CADIC CONICET de Ushuaia; Mathias Hüne, director del Programa Marino de Rewilding Chile; los ecólogos y taxónomos Erasmo Macaya de la Universidad de Concepción y Alicia Boraso, referente del estudio de macroalgas en Argentina, de la Universidad Nacional de la Patagonia, junto al fotógrafo submarino Mariano Rodríguez de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.

Imagen:Microzonia velutina – mariano rodriguez

En todos los puntos de muestreo, Microzonia velutina fue observada como parte de la flora del sotobosque en sustratos rocosos bajo bosques de huiro. A diferencia de los alargados huiros, cuyos bosques submarinos pueden medir hasta 80 metros, esta pequeña macroalga, con forma de abanico, no supera los 3 centímetros de altura y destaca por su color café oliváceo con pigmentación iridiscente en los bordes.  

“No es fácil de ver, porque es bien chiquita y uno creería que puede ser un hongo como los que encontramos en los bosques terrestres, pero es una macroalga. Para poder encontrarla hay que buscarla con intención, no es fácil de ver, pero cuando la encontramos es muy característica la forma que tiene así de abanico, con unas pequeñas líneas y crece bien cerquita del sustrato de la roca”, indica Julieta Kaminsky, investigadora del CADIC-CONICET de Ushuaia.

“En términos generales, es una especie relativamente poco común y poco conocida, más típica en Nueva Zelanda, pero no abundante, con sólo dos registros en el hemisferio sur, particularmente en la costa atlántica de Argentina”, explica Mauricio Palacios, investigador asociado de Rewilding Chile. “Sabemos poco de su morfología externa, su ciclo de vida, de sus hábitos, por qué está acá y no en otro lugar, etc.”, complementa.

En la expedición se recolectaron talos completos de la pequeña macroalga y se realizó su identificación en base a morfología externa e interna, “a ojo desnudo”, como precisa Julieta Kaminsky para describir el método. “Después hacemos pequeños cortes que nos permiten observar en la lupa o el microscopio óptico y a partir de distintas características que son específicas o particulares y comparando con otros ejemplares que se parecían de Argentina y otros lugares del mundo podemos saber a cuál especie corresponde”, agrega. Una vez identificados, tres ejemplares fueron preservados en el herbario realizado que mantiene Rewilding Chile.

 

Chile Desarrollo Sustentable 
www.chiledesarrollosustentable.cl 
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS 
twitter.com/CDSustentable 
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Continue Reading

Desarrollo Sostenible

Medio Ambiente busca recuperar Lago Vichuquén: MINISTRA TOLEDO INICIA PROCESO PARA AVANZAR EN SU DESCONTAMINACIÓN

Published

on

La secretaria de Estado firmó la resolución para comenzar la elaboración de una norma que establecerá límites a distintas sustancias que hoy afectan la calidad del agua, como el exceso de nutrientes.


La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, dio un paso fundamental para la recuperación del Lago Vichuquén, en la Región del Maule, que ha enfrentado una importante crisis ambiental y sanitaria producto de la contaminación de sus aguas. Se trata del inicio de la elaboración del anteproyecto de normas secundarias de calidad ambiental para este ecosistema, que permitirá mejorar la calidad de sus aguas y protegerlo para quienes viven y visitan la zona.

La secretaria de Estado luego de firmar la resolución que da inicio oficial a la creación de la norma, afirmó que “dada la crítica situación del Lago Vichuquén decidimos agilizar el inicio de la creación de esta norma y trabajaremos para concretarla lo antes posible. Tras esto, desarrollaremos un plan de descontaminación. Este proceso es un paso importante para recuperar sus aguas y cuidar su biodiversidad, pero también para mejorar la calidad de vida de las comunidades”.

Para avanzar en este objetivo, la norma establecerá límites a distintas sustancias que hoy afectan la calidad del agua, como el exceso de nutrientes. Este proceso abarcará todo el sistema lacustre, incluyendo el lago Vichuquén, la laguna Torca y el estero Llico, con el fin de enfrentar de manera integral esta problemática y avanzar hacia una solución definitiva,

Este trabajo se apoya en estudios científicos y monitoreos que han evidenciado la necesidad de actuar con mayor fuerza para proteger el lago. A partir de ahora, se comenzará a construir una propuesta que también considerará la opinión de la ciudadanía, abriendo espacios para que vecinos, organizaciones y distintos actores puedan aportar con su experiencia y conocimiento del territorio.

Tras contar con una norma de calidad para el Lago Vichuquén se podrá elaborar un plan de descontaminación ambiental, instrumento que establecerá medidas y acciones específicas con la finalidad de recuperar este ecosistema y sus especies.

La ministra Francisca Toledo añadió que recuperar el lago no solo es una tarea ambiental, “también es una oportunidad para fortalecer el turismo, las actividades recreativas y la identidad local. Un entorno más sano beneficia directamente a las personas y ayuda a proyectar un desarrollo más sostenible para la comunidad de Vichuquén y sus alrededores”.

 

Chile Desarrollo Sustentable 
www.chiledesarrollosustentable.cl 
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS 
twitter.com/CDSustentable 
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Continue Reading

Desarrollo Sostenible

CON LA GASOLINA DISPARADA, CORRER SALE MUCHO MÁS CARO DE LO QUE PARECE

Published

on

Intentar emular a Fernando Alonso en los desplazamientos diarios de casa al trabajo no es una buena idea. Porque aparte de generar más estrés y más situaciones de riesgo, afecta a nuestro bolsillo más de lo que podríamos pensar.


Es evidente que conduciendo más rápido se llega antes, aunque la diferencia puede ser pequeña cuando el tráfico está condicionado por atascos, semáforos, etc. Sin embargo, conduciendo más rápido visitamos la gasolinera más a menudo. Entonces, ¿cuánto tiempo se gana en realidad? ¿Cuánto sube el consumo? ¿Merece realmente la pena apostar por la velocidad?

Consumo frente a velocidad

El consumo de combustible depende de la velocidad de una forma bastante simple de entender. Por un lado, el funcionamiento de los motores de combustión, incluso con el coche completamente parado, consume. Así, si nos desplazamos a una velocidad muy baja, del orden de 20 km/h, el gasto será grande en relación al espacio recorrido.

Por otro lado, la fricción con el aire crece con el cuadrado de la velocidad, por lo que conducir por encima de los 100 km/h también implica un consumo considerable. Además, están las pérdidas por rodadura, prácticamente independientes de la velocidad y sujetas a la distancia recorrida.

Combinando todos los factores, el consumo óptimo se obtiene a una velocidad que, en función del coche, está entre los 60-90 km/h.

La Agencia Europea de Medio Ambiente usa el modelo matemático COPERT para calcular las curvas de consumo de coches típicos, tanto de gasolina como híbridos y otros combustibles. En nuestro estudio, realizado específicamente para este artículo, hemos hecho los cálculos para un coche híbrido de tamaño medio/grande.

No consuma noticias, entiéndalas.

Consumo en función de la velocidad para un coche híbrido medio/grande según COPERT. J. A. Aguilar y Cristina Álvarez.

Cuestión de física

Los valores de referencia son representativos de una gran variedad de coches, tanto berlinas como SUV. En cualquier caso, aquí el dato de interés no es el valor absoluto del consumo, que para nuestro coche particular puede ser menor. El factor clave es cómo aumenta el consumo a grandes velocidades. Este es un comportamiento universal, basado en leyes físicas.

Por otro lado, está el sobreconsumo asociado a un estilo de conducción más agresivo, con aceleraciones y frenadas. Esta componente penaliza el consumo a mayor velocidad, sin disminuir significativamente el tiempo de desplazamiento. Por eso, ignoraremos en nuestros cálculos ese efecto, que por otra parte es imposible de modelar.

Estudiando trayectos reales

Queremos estudiar el impacto de la velocidad en situaciones como las de miles de personas que diariamente se desplazan en coche. Para ello, hemos tomado como ejemplo cinco trayectos reales desde casa hasta el trabajo en la Comunidad de Madrid. Los trayectos comprenden tramos urbanos –en Alcobendas, Madrid, Móstoles, Las Rozas, Tres Cantos y Vallecas– y tramos en las carreteras A3, A5, A6, M30, M40, y M607 de distinta consideración. Como ejemplo, la fracción de recorrido en carretera con límite de velocidad superior a 90 km/h varía entre el 73 % y el 43 %.

Trayectos considerados en este estudio. Juan A. Aguilar y Cristina Álvarez.

Hemos calculado las rutas usando Google Maps y hemos obtenido información de los límites de velocidad a través de OpenStreetMap. Como resultado, para cada una de las cinco rutas, preparamos una tabla que agrupa tramos por límite máximo de velocidad.

 
 
 
Ejemplo de rutas consideradas. J. A. Aguilar y Cristina Álvarez.

 

Estos límites nos proporcionarán valores de referencia para la velocidad en cada tramo. Así, conocida la longitud de cada tramo y su velocidad de referencia, un cálculo simple nos permite calcular el tiempo total empleado en el desplazamiento –suponiendo el caso ideal de ausencia de atascos y semáforos–.

Además, usando los datos de consumo típico, podemos calcular también el consumo de gasolina, suponiendo que existe una velocidad constante.

¿Más rápido es mejor?

A continuación, investigamos cuánto tiempo se ahorra desplazándose más rápido y cuánto más se consume. Aquí, hacemos una suposición razonable:

  • Para los tramos urbanos con límite hasta 50 km/h, siempre consideraremos velocidad igual al límite legalmente establecido. Esta simplificación es necesaria porque, al aumentar la velocidad, también aumentan las pérdidas por frenada (algo frecuente en entorno urbano) y, como se ha mencionado, es imposible modelar adecuadamente estas variaciones.
  • Para los tramos en carretera, consideraremos dos casos: velocidades 20 % mayores al límite y velocidades 40 % mayores. Es decir, si el límite está en 100 km/h, supondremos velocidades de 120 km/h y 140 km/h, respectivamente. Lo cual está bastante en línea con lo observado diariamente.
Ahorro de tiempo frente a consumo extra a mayor velocidad. J. A. Aguilar y Cristina Álvarez.

 

Los resultados no dejan lugar a dudas: pisar el acelerador sale muy caro. Para ahorrar un 10 % de tiempo gastamos ¡30 % más de combustible! Y esto es similar para todos los trayectos. Con una velocidad 20 % mayor al límite, el gasto de combustible triplica al ahorro de tiempo en los trayectos 1, 2, 3 y 5 y casi lo quintuplica en el trayecto 4. Y, para una velocidad 40 % mayor, las cifras de consumo se disparan.

Por otro lado, si no apuramos el límite de velocidad, el ahorro relativo de combustible es bastante comparable al incremento relativo del tiempo de viaje. La gran disparidad entre ambos solo aparece a velocidades elevadas.

Imagen de Christo Anestev en Pixabay

Pisar el acelerador hace daño al bolsillo y al planeta

Naturalmente, los detalles de consumo varían de un modelo de automóvil a otro, dependiendo del motor, la aerodinámica, el combustible y otras características. No obstante, los resultados cualitativos obtenidos aquí son extrapolables a coches de gasolina o diésel de diversos tamaños. Como hemos señalado, el incremento de consumo a gran velocidad es enorme y está basado en leyes físicas. Por tanto, la conclusión de que el gasto adicional excede con creces el ahorro de tiempo tiene un carácter bastante general.

Asimismo, pisar el acelerador también sale muy caro para el planeta. Las emisiones de CO₂ y otros gases son proporcionales al consumo. Por lo que ahorrar unos pocos minutos se traduce en una contaminación bastante mayor.

En términos generales, como sabemos, la huella de emisiones por viajero es inferior en transporte público que en coche privado, y más aún en áreas urbanas. Encima, cuando el vehículo viaja con un solo ocupante, este consumo y esas emisiones recaen íntegramente sobre un único viajero, empeorando aún más el balance.

Para esos casos en que el uso del coche es inevitable, no deberíamos olvidar que la velocidad no compensa, ni para el bolsillo ni para el planeta.

 

Fuente/The Conversation/Creative Commons
Chile Desarrollo Sustentable 
www.chiledesarrollosustentable.cl 
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS 
twitter.com/CDSustentable 
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Continue Reading

Desarrollo Sostenible

PODEMOS CONVERTIR LA ROPA QUE DESECHAMOS EN COMBUSTIBLE Y OTROS RECURSOS PARA EVITAR QUE ACABE EN VERTEDEROS

Published

on

¿Sabías que la ropa que usamos nos la ponemos, de media, solo siete veces antes de desecharla? La industria textil es uno de los sectores con mayor impacto ambiental: genera alrededor del 10 % de las emisiones globales de CO₂, más que todos los vuelos transatlánticos juntos, y consume enormes cantidades de agua. Fabricar una camiseta de algodón requiere unos 2 700 litros, el equivalente al agua que bebe una persona en dos años y medio.


En los últimos años, estos problemas se han agravado con el fenómeno de la moda rápida o fast fashion, un modelo basado en producir grandes cantidades de ropa barata a gran velocidad, siguiendo tendencias casi inmediatas. Compramos más prendas, más baratas y con mayor frecuencia, pero a costa de un impacto ambiental creciente.

Reciclar más textiles sería parte de la solución, pero no es sencillo. En España, cada persona genera unos 20 kg de residuos textiles al año y solo se recicla el 1 %. El resto acaba en vertederos, formando auténticas montañas de ropa.

¿Cómo se recicla la ropa que desechamos?

La opción más extendida es el reciclado mecánico, que tritura y desfibra las prendas para obtener nuevas fibras. Sin embargo, este proceso las acorta y debilita, reduciendo su calidad y limitando su uso para fabricar ropa nueva. Además, es poco eficaz con tejidos mezclados, muy comunes hoy en día.

El reciclaje químico permite descomponer los tejidos hasta sus moléculas básicas para reconstruir las fibras originales; es como desmontar un puzle pieza a pieza y volver a montarlo. Así se recuperan materiales similares a los iniciales. Este método está más desarrollado para fibras sintéticas como el poliéster, utilizando disolventes, temperatura y presión para romper sus cadenas y obtener los componentes de partida, que luego se purifican y transforman en nuevas fibras. Aunque es prometedor, su impacto ambiental y sus limitaciones con tejidos mixtos o fibras naturales impiden que sea una solución universal.

En este contexto, la pirólisis surge como alternativa con gran potencial, ya que permite tratar prendas de tejidos complejos sin separar previamente las fibras.

Cómo convertir los tejidos en combustibles

El proceso consiste en calentar el residuo textil a altas temperaturas en ausencia de oxígeno. En lugar de quemarse, el material se descompone en tres fracciones: un gas, un sólido y un líquido.

El gas puede utilizarse como combustible para aportar el calor que requiere el propio proceso. El sólido carbonoso tiene múltiples aplicaciones: como combustible sólido, mejorador del suelo o material filtrante para eliminar contaminantes en corrientes líquidas o gaseosas. Y el líquido, conocido como aceite pirolítico, es una mezcla compleja de compuestos orgánicos cuya composición depende del tejido original y que puede revalorizarse para obtener combustibles o productos químicos.

En la Unidad de Procesos Termoquímicos de IMDEA Energía trabajamos desde hace años en la pirólisis de distintos residuos –orgánicos, agrícolas, forestales, plásticos o neumáticos– con el objetivo de producir aceites transformables en combustibles líquidos o compuestos similares a los derivados del petróleo.

No obstante, el aceite pirolítico es muy complejo. Contiene numerosos compuestos y, a diferencia del crudo de petróleo, presenta cantidades significativas de oxígeno, nitrógeno, cloro o azufre. Estos elementos dificultan su uso directo como combustible y su integración en procesos industriales.

Para superar esta limitación, el proyecto HYPY-CAT explora una solución innovadora: la hidropirólisis catalítica a baja presión. Este proceso realiza la pirólisis en presencia de hidrógeno, que ayuda a eliminar elementos indeseados y mejora la calidad del aceite obtenido. Y al hacerlo a baja presión, reduce los costes de operación.

Nuevos catalizadores

Un elemento clave es el catalizador, que facilita la ruptura de las largas cadenas de los polímeros y favorece la eliminación de compuestos no deseados. En el proyecto se proponen un tipo especial de zeolitas. Se trata de sólidos porosos, similares a esponjas con pequeños canales por los que deben entrar las moléculas para reaccionar.

Las zeolitas son excelentes catalizadores, pero sus poros suelen ser tan pequeños que muchas moléculas procedentes de los residuos textiles no pueden acceder por su gran tamaño. Pensemos en un camión o un autobús intentando pasar por una calle muy estrecha. Nuestra propuesta consiste en crear “avenidas”, es decir, poros de mayor tamaño que permitan el acceso de moléculas voluminosas. Una vez dentro, pueden transformarse en otras más pequeñas capaces de penetrar en los poros más estrechos y completar las reacciones deseadas.

Con esta iniciativa, abrimos una nueva vía para reciclar residuos textiles, reducir su impacto ambiental y convertirlos en recursos útiles para la industria, avanzando hacia una verdadera economía circular en el sector textil

 

Fuente/TheConversation /Creative Commons
Chile Desarrollo Sustentable 
www.chiledesarrollosustentable.cl 
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS 
twitter.com/CDSustentable 
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Continue Reading

Desarrollo Sostenible

Primer Consejo de Gabinete de la Ministra Francisca Toledo liderado por el Presidente José Antonio Kast.

Published

on

 Junto al nuevo gabinete se trataron temas urgentes para el país. La ingeniera civil industrial de 40 años está desde 2022 en Libertad y Desarrollo, donde se especializó en recursos naturales y cambio climático. 


Francisca Toledo Echegaray (40) Ministra del Medio Ambiente del presidente, José Antonio Kast, es una ingeniería civil industrial con mención eléctrica de la Universidad Católica.

La Secretaria de Estado participó en los dos gobiernos de Sebastián Piñera. Primero, entre 2010 y 2014, Toledo fue asesora del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, con Cristián Larroulet, en temas como educación y telecomunicaciones.

Y en la segunda administración tuvo dos posiciones. Entre marzo del 2018 y junio del 2020 fue asesora de gabinete de la Presidencia de la República, desde donde le tocaba interactuar con carteras como Obras Públicas y Medio Ambiente, recuerda un integrante de ese gabinete. Desde 2020 a 2022 fue jefa de división de evaluación social de inversiones del Ministerio de Desarrollo Social, según detalla en su cuenta LinkedIn.

Entre ambos gobiernos, tuvo un paso por el sector privado: desde 2014 a 2017 fue primero ingeniera de estudios por tres años y luego, gerente de estrategia en la Cámara Marítima y Portuaria (Camport).

Tras el término de la segunda administración de Piñera, en 2022, Francisca Toledo entró como investigadora a Libertad y Desarrollo (LyD). La también magíster en derecho regulatorio de la UC se enfocó en temas de tramitación ambiental y el centro de estudios declara en sus áreas de estudios los recursos naturales y cambio climático.

Según consigna la página de LyD, Francisca Toledo fue uno de los editores del libro de “30 años de política ambiental: ¿hacia dónde vamos?”, donde se habla de “un progresivo debilitamiento de la gestión ambiental, ofreciendo un diagnóstico sobre las posibles causas o factores que han incidido y algunas propuestas de cara a fortalecer la gestión ambiental en los próximos años”.

Toledo, en nombre de LyD, ha ido a exponer al Congreso en materias relacionadas con la tramitación ambiental, la ley de permisos sectoriales y las capacidades de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).

En este contexto, Toledo, junto con la coordinadora del programa legislativo de LyD, Pilar Hazbun, propuso fijar mínimos de desempeños en los plazos de tramitación y alertó sobre las atribuciones de la SMA, que le entregan muchas veces el rol de “juez y parte”.

La cartera de Medio Ambiente ha sido considerada clave por las nuevas autoridades en su tarea de destrabar proyectos de inversión. Toledo ha trabajado estrechamente con Jorge Quiroz en el último tiempo y fue una de las economistas que participaron en la reunión del futuro ministro de Hacienda con economistas que habían apoyado a Evelyn Matthei tras la primera vuelta, como los expresidentes del Banco Central Rodrigo Vergara y Vittorio Corbo, y el exministro de Hacienda de Sebastián Piñera, Felipe Larraín.

 

Chile Desarrollo Sustentable 
www.chiledesarrollosustentable.cl 
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS 
twitter.com/CDSustentable 
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Continue Reading

Trending

Somos Chile Desarrollo Sustentable primeros en Sostenibilidad / Teléfono: +56 227166421/ E-mail: [email protected] / Copyright © Chile Desarrollo Sustentable / Sostenibilidad CDS./Valor Sostenible