Noticia Destacada
Zero Waste: Vivir sin dejar basura
Chile es uno de los países que más basura produce en Latinoamérica y se estima que cada persona genera un kilo de residuos en promedio al día. Como contraparte, suma adeptos, sobre todo entre los jóvenes, un estilo de vida que llama a reducir de manera drástica la producción de desechos. Se llama “zero waste”, está de moda y se difunde a través de las redes sociales.
.
.
Son las ocho de la mañana y Andrea Rojas (29) hace fila en un Starbucks del centro de Santiago. A diferencia de la mayoría de los clientes, a ella no le entregan su café en un vaso desechable, sino que en la botella metálica que ella misma llevó. A la hora de almuerzo, ordena una ensalada y un jugo natural “sin bombilla” en un restaurante. La mesera la mira extrañada. “Sin la pajita, por favor”, aclara Andrea, quien luego saca unos cubiertos de metal de una bolsa de género que lleva en la cartera, y devuelve las servilletas de papel que están en la mesa porque trae una de algodón.
Con gestos como esos, cada día Andrea intenta escapar del promedio que dice que cada chileno genera un kilo de basura diario y se esmera por no dejar huellas de lo que consume. Ella lleva lo que se llama un estilo de vida “zero waste” o “basura cero”, una tendencia mundial que comenzó en los 90 y que busca reducir al mínimo la producción de residuos, objetivo que en un mundo que ha sido diseñado para ser desechable obliga a tomarse más de una molestia.
“La gente no está acostumbrada a que le digan ‘sin bombilla’, porque no entienden el problema que generan. Pero no es así cuando piden sin hielo, sin lactosa o sin azúcar”, dice Andrea, quien empezó a reciclar y a hacer compost hace cinco años, pero hasta hace 12 meses nunca había escuchado hablar de este estilo de vida y del que se enteró una noche que buscaba información en la web sobre cómo evitar los desechos de la comida.
Antes de empezar a cambiar sus hábitos, observó durante una semana qué compraba y dónde, a dónde iba y cuánto consumía cuando salía y de qué estaba compuesta su basura. “Fue terrible. Veía plástico en todas partes y un montón de desechos evitables”, dice.
Lo primero que incorporó fue la botella de metal, en la que toma el café y el agua cuando está afuera de su casa. “Si se me olvida traerla, me aguanto la sed hasta encontrar una opción reutilizable”, dice. Tiene en su oficina y mochila servilletas de algodón –“ya que cuando quedan inutilizables se pueden compostar”–, y empezó a acarrear sus cubiertos. Además, reemplazó las bolsas de plástico por las de género, las escobillas de dientes tradicionales por otras hechas de bambú –porque el mango también es compostable–, y ahora compra todo lo que puede a granel en la feria o tiendas especializadas y luego guarda su mercadería en frascos de vidrio. “De a poco voy incorporando más cosas, por ejemplo, he cambiado mi rutina de aseo personal y uso champú en barra (sin desechos) o me lavo el pelo con una mezcla de bicarbonato con agua para evitar los envases. Ahora quiero dejar la pasta de dientes y el desodorante por preparaciones hechas con ingredientes que vienen en frascos de vidrio o no generan desechos y que no me dejan llena de químicos y ensucian menos el agua”, explica, y agrega que aunque su estilo de vida es demandante, trata de no imponérselo a los demás, pese a que inevitablemente termina llamando la atención: “Por ejemplo, para el partido pasado de Chile fuimos a comprar al supermercado y nadie llevó bolsas de género. Yo no hice ningún comentario, pero la mayoría de mis amigos, automáticamente, no pidió bolsas plásticas y nos llevamos las cosas en las manos”, agrega.
Andrea Rojas con su bolsa de género.
#ZeroWaste
La vida sin residuos se ha expandido en buena parte a través de las redes sociales, donde habita una serie de experimentadas protagonistas de este estilo de vida que aconsejan a las y los que recién se inician. No siempre, pero la mayoría son mujeres y jóvenes, y una de las principales propulsoras es la francesa Bea Johnson, quien recibió en 2011 el premio The Green Awards y luego publicó el libro Zero Waste Home, que se transformó en un best seller. Su cuenta en Instagram @ZeroWasteHome, en la que muestra su impecable vida, es una de las tantas en que sus orgullosas dueñas exponen toda la basura que produjeron en un año acumulada en un frasco de vidrio de no más de 20 centímetros, donde hay una que otra etiqueta de ropa, plástico y papel resistente a todo tipo de reciclaje o compostaje.
En Chile, Camila Silva (29) es una de las pioneras en el área y en su cuenta en Instagram @NoMeDaLoMismo comparte consejos para reducir la generación de basura y recetas de todo tipo de productos de limpieza caseros que ayudan a evitar los envases plásticos. Los fines de semana realiza conversatorios gratuitos en el Parque Augusto Errázuriz –en Pocuro con Tobalaba y a los que llegan grupos de alrededor de 15 personas– y hace charlas en ferias ecológicas de Santiago, como en la Ecoferia de La Reina, y recibe cerca de 50 consultas mensuales en redes sociales. “No es necesario tener muchos recursos económicos ni ser un gran conocedor de ecología para seguir este camino. Cualquiera que tenga ganas puede”, explica y agrega: “Tampoco se necesita mucho tiempo. La gente suele pensar que estoy todo el día en mi casa y preocupada de la basura, pero no me demoro más que los demás. Al principio cuesta, como todo hábito, pero después se vuelve una rutina”. Ella primero comenzó reciclando mientras estudiaba Diseño en el Duoc UC, carrera que la obligaba a comprar muchos materiales, por lo que empezó a reutilizar hasta el más mínimo pedazo de cartulina. “Los juntaba hasta que no me servían ni de chaya y ahí recién lo botaba. Si no me gastaba la plata que no tenía”, recuerda Camila, quien actualmente trabaja en su emprendimiento de bolsas de género reutilizables que vende a través de Instagram.
Camila Silva con su tarro donde guarda su basura semanal.
Cuando se casó, junto a su marido separaban la basura para llevar la mayor cantidad de materiales a un punto limpio. Un día, Camila salió a la terraza de su departamento y lo encontró lleno de bolsas esperando para ser trasladadas. “Ya no tenía balcón de tantas que guardaba. Vivía bajo un cerro de basura”, explica.
Concluyó que mejor que reciclar era intentar generar menos desechos y cuando se puso a buscar orientación en la web, se encontró con muchas páginas y gente siguiendo ese camino. “Me di cuenta de que no estaba loca y que no sólo me pasaba a mí. Había mucha información que yo no conocía”, cuenta. El nacimiento de su hija Pascuala no la desanimó y fue, por el contrario, un impulso: “Quiero dejarle un buen lugar a ella y a su descendencia, porque los resultados no son inmediatos y yo no voy a gozar de ningún beneficio de esto”, reflexiona.
Camila ha hecho cambios importantes en lo cotidiano, partiendo por la alimentación: ahora hace todo en la casa, desde las galletas para las colaciones de su hija hasta el pan. “Como descartamos las comidas procesadas, eliminamos un montón de envases que iban al reciclaje. Ya no compramos nada congelado, todo en La Vega y los productos de temporada, como el choclo, lo desgrano y lo dejo en el freezer”.
Su casa la limpia con agua, bicarbonato y vinagre, evitando envases e ingredientes tóxicos. “Hace tres años odiaba el vinagre y hoy lo uso en todas partes. Pero para llegar a eso es un proceso bastante largo”, dice.
Ella se alegra de que esta cultura esté creciendo, aunque sea lentamente, en Chile, uno de los países que más basura producen en Latinoamérica. “Afortunadamente se está volviendo una tendencia y moda. Quizás hay gente que no lo hace por el planeta, sino que porque es cool, pero de todas formas sirve para que las personas tomen conciencia”.
El mercado ha detectado que existe ahí un incipiente nicho y ya han aparecido productos enfocados en los cero basura, como la empresa “Mi vaso”, la que ha sido contratada para festivales como Fiis o CampFest y para actividades organizadas por instituciones como el Mall Sport o la Municipalidad de Rancagua para que el público pueda arrendar vasos reutilizables a mil pesos. Al final del evento cada cliente se puede llevar el suyo o devolverlo y recibir el depósito inicial. También existen restaurantes, como Panatura Vegano –ubicado a pasos de Plaza Ñuñoa–, que se encarga de los residuos orgánicos, no entregan plástico y reutilizan las aguas grises de los baños o también el foodtruck Una Pausa, que se encuentra en distintas plazas de Santiago, junto con un casino dentro del Ministerio del Medio Ambiente, donde entrega bolsas de compost a sus clientes y ofrecen descuentos a quienes lleven sus tazas. O el Emporio La Granel –en Av. Salvador 1130–, que vende aliños, frutos secos, dulces y té, alentando con rebajas a que sus clientes se lleven sus productos en sus frascos o bolsas de género.
Esta es la basura que acumuló el periodista de este artículo, junto a su familia, durante una semana. Él no recicla y no es basura cero.
Esta es la basura que acumuló Camila Silva durante una semana por su estilo de vida basura cero.
La basura no existe
Mientras estaba en Alemania haciendo un magíster en Arquitectura Sustentable, Macarena Guajardo (28) se dio cuenta de que el tratamiento de la basura en ese país era muy distinto al chileno. “En los supermercados te cobran por las bolsas plásticas y en los edificios tienen contenedores de separación para reciclar la basura”, explica la arquitecta.
Cuando regresó en 2015 formó la Fundación Basura, una ONG que apunta a crear conciencia sobre el tratamiento de los desechos y promueve el enfoque basura cero. “En Chile se habla, quizás demasiado, del reciclaje, pero se puede hacer mucho antes. Basura cero se enfoca en la prevención, la que es mucho más positiva que generar residuos”, explica Guajardo.
Macarena Guajardo, de Fundación Basura.
La fundación ofrece tres programas. El primero es Desafío Basura Cero, para eventos, a través del cual la ONG ayuda a los organizadores a tomar medidas para evitar los residuos no reciclables y luego evalúan si se lograron los objetivos. “Está enfocado en prevenir, gestionar y medir. En los eventos siempre va a existir la basura o residuos, entonces la idea es recuperar todo lo que se genere, reciclarlo y compostarlo”, explica la creadora de la fundación que ha trabajado en eventos con la Municipalidad de Providencia, WWF en La Hora del Planeta, AIEP, festival gastronómico Entre Ruedas y mañana estará presente en el Maratón de Santiago 2017.
Otro programa con el que cuentan es Academia Basura Cero, un curso online gratuito de 10 videos tutoriales que les enseña a personas o empresas a vivir generando menos desechos. Actualmente hay más de cinco mil personas cursándolo y otras 16 mil inscritas para la segunda convocatoria. El objetivo de fondo es producir un cambio en la forma en que se entienden los desechos. “Que la gente entienda que no son algo negativo, son recursos y materiales que se pueden usar en nuevos procesos. Por eso nuestro lema es ‘La basura no existe’, porque es un producto del límite de nuestra imaginación”, asegura Macarena.
Y su programa más reciente se llama Sello Basura Cero, una certificación para empresas y organizaciones cuyos servicios están diseñados para hacerse cargo de sus residuos: el restaurante Panatura Vegano y el foodtruck Una Pausa fueron los primeros en obtenerlo. “Medimos cuánta y qué tipo de basura generan para crear un análisis de lo que producen. El autodiagnóstico es lo principal para comenzar a cambiar las prácticas”, dice Macarena.
Actualmente, Fundación Basura está recaudando fondos –a través del crowdfunding idea.me/fundacionbasura– para lanzar su segundo libro De basura a cero, que recopila métodos para prevenir, reutilizar, reciclar y compostar, además de testimonios de proyectos y chilenos que los están aplicando.
Mientras Andrea termina su almuerzo, cuenta que pronto iniciará su curso en la Academia Basura Cero. Al llegar a su oficina, lava su botella metálica –donde tenía café– y la seca con un paño de cocina que trajo desde su casa. “Las toallas de papel también son basura”, dice. Al salir del trabajo, pasa a comprar unos pasteles y les entrega a las vendedoras su servilleta para que se los envuelvan y así evitar la bandeja y el papel. “Generalmente me miran raro, pero no importa. Es por un bien mayor”.
.
.
Fuente:LaTercera www.chiledesarrollosustentable.cl
Desarrollo Sostenible
Día Mundial de los Humedales: Guardianes olvidados de nuestro planeta
Día Mundial de los Humedales, un recordatorio urgente de estos ecosistemas subestimados: pantanos, manglares, turberas y lagunas que cubren solo el 6% de la superficie terrestre, pero sostienen el 40% de la biodiversidad global.
Imagina un mundo sin ríos que fluyan limpios, sin aves migratorias surcando el cielo ni costas protegidas de tormentas furiosas. Eso es lo que nos espera si ignoramos los humedales. Cada 2 de febrero celebramos el Día Mundial de los Humedales, un recordatorio urgente de estos ecosistemas subestimados: pantanos, manglares, turberas y lagunas que cubren solo el 6% de la superficie terrestre, pero sostienen el 40% de la biodiversidad global.
Su historia: De un tratado visionario a una llamada global
Todo comenzó en 1971 con la Convención de Ramsar, firmada en la ciudad iraní de Ramsar por 18 naciones. Preocupados por la pérdida acelerada de estos hábitats —el 35% ya ha desaparecido desde 1970—, crearon el primer tratado ambiental moderno. En 1997, la Conferencia de la COP3 lo declaró Día Mundial, impulsado por la UNESCO. Hoy, 172 países protegen 2.500 sitios Ramsar, cubriendo 256 millones de hectáreas. En Chile, humedales como el Salar de Atacama o el estero de Ñipas son joyas nacionales, vitales para nuestra megadiversidad andina.
Importancia y beneficios ambientales: Los superhéroes invisibles
Los humedales son filtros naturales: purifican el agua absorbiendo contaminantes como nitratos y metales pesados, reduciendo en un 50-90% la polución de ríos. Almacenan carbono —las turberas guardan el doble que todos los bosques juntos—, combatiendo el cambio climático. Protegen costas de erosión y tsunamis (los manglares atenúan olas en un 66%), recargan acuíferos y albergan especies clave: el 75% de peces comerciales dependen de ellos. Para nosotros, humanos, significan agua potable, alimentos y turismo sostenible —en América Latina, generan millones en economías locales.
Ventajas y oportunidades: Un futuro verde al alcance
Pros: Alta resiliencia climática, bajo costo de restauración (hasta 10 veces más barata que infraestructuras grises), multifuncionales (biodiversidad + mitigación de desastres) y potencial económico (pesca, ecoturismo). Oportunidades abundan: restaurar 350 millones de hectáreas globales podría secuestrar 200 gigatoneladas de CO2 para 2050, según la ONU. En Chile, proyectos como la recuperación del humedal El Yali crean empleos verdes y fortalecen la resiliencia ante sequías.
Desventajas y contras: No todo es idílico
Contras: Emisiones de metano en turberas anegadas (hasta 100 veces más potentes que el CO2, aunque neto positivo), riesgo de enfermedades como malaria en zonas tropicales, y conflictos de uso: agricultura y urbanismo los drenan por su suelo fértil. La salinidad complica la explotación, y su fragilidad ante sequías (como en Chile por el cambio climático) los hace vulnerables. Gestionarlos requiere inversión continua, y la pérdida anual del 1% global urge acción inmediata.
En resumen, este día no es solo conmemoración: es una invitación a actuar. Proteger humedales es invertir en nuestro futuro —barato, efectivo y vital. ¿Y tú? Visita un humedal cercano, apoya políticas locales o restaura uno en tu comunidad.
El planeta te lo agradecerá.
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Conversación
Tratado de Alta Mar: Una noticia esperanzadora para la salud de los océanos
Más del 60% del océano corresponde a aguas de alta mar: aquellas que se encuentran fuera de las zonas jurisdiccionales de los países ribereños. El resto, las jurisdiccionales, que ocupan un tercio de los océanos, llevan bastante tiempo reguladas. Pero el ordenamiento de aquellas más alejadas de la costa se lleva discutiendo desde hace dos décadas y solo recientemente se ha firmado un Tratado de Alta Mar.
El Convenio del Derecho del Mar, firmado en Montego Bay (Jamaica) el 10 de diciembre de 1982, regula las aguas jurisdiccionales. Pero el nuevo Tratado de Alta Mar solo se aplica a partir de las zonas económicas exclusivas de los Estados. Es decir, en las aguas alejadas más de 200 millas de los territorios soberanos.
El tratado BBNJ (según sus siglas anglosajonas) es el tercer acuerdo de aplicación de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. El pacto incluye la protección de la biodiversidad y el uso sostenible de los recursos marinos.
Ratificación y entrada en vigor
Fruto de las reuniones mantenidas previamente, el 17 de enero de 2026 entró en vigor el nuevo acuerdo, denominado Tratado sobre la Conservación y el Uso Sostenible de la Diversidad Biológica Marina fuera de las Jurisdicciones Nacionales.
Más conocido como el Tratado de Alta Mar, ha obtenido la ratificación 81 países. En febrero de 2025, España se convirtió en el primer país europeo en depositar su ratificación ante la sede de la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York. Marruecos y Sierra Leona se unieron recientemente (septiembre 2025) al total de Estados que lo han firmado. Se convirtieron en los países 60 y 61 en respaldar el tratado, permitiendo que entrara en vigor lo firmado en junio del año 2023.
El objetivo principal del acuerdo (dotado de 76 artículos repartidos en 12 partes) se centra en mejorar la coordinación entre los países y establecer un enfoque integral destinado a la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad en las aguas afectadas.
Por lo tanto, se busca garantizar el uso de los recursos del océano en alta mar a un ritmo y de una manera adecuados. Es decir, que su aprovechamiento no provoque una reducción (en el presente y a largo plazo) de las especies animales y vegetales. Adicionalmente, el reparto de los beneficios obtenidos del uso de los recursos genéticos marinos debe ser llevado a cabo de una manera equitativa. Y ello creando áreas protegidas y fortaleciendo la cooperación científica.
Preocupación en el sector pesquero
En referencia a la pesca, el artículo 10 del tratado refleja de manera clara lo que pretende en este aspecto. El acuerdo no busca invadir las competencias de otros organismos internacionales en referencia al reparto de los cupos de pesca. Se enfoca principalmente en el cambio climático, la acidificación de los mares, la contaminación y la explotación tecnológica.
No obstante, debido al fin ambientalista del pacto, es normal que se cree un posible foco de incertidumbre sobre sus posibles implicaciones para la pesca. Ello puede traer la consiguiente desconfianza por parte de los afectados.
El tratado permite el establecimiento de áreas marinas protegidas en alta mar. Asimismo, pretende que estén conectadas formando una red, una meta importante para poder alcanzar la protección del 30 % de los océanos (objetivo “30×30”) antes del año 2030. Actualmente, solo el 0,9 % de las aguas de alta mar está totalmente protegida.
Implicaciones jurídicas
Desde una óptica estrictamente jurídica, las normas del Tratado de Alta Mar no van en contra del Convenio del Derecho del Mar de las Naciones Unidas, sino que lo complementan en las áreas fuera de las aguas jurisdiccionales de los países. Así, se presentan como las primeras normas que tendrán efectividad en alta mar.
Adicionalmente, el tratado crea un nuevo órgano para conservar y gestionar la biodiversidad: la Conferencia de las Partes, que será el foro especializado para ejecutarlo.
Este tratado, como cualquier otro instrumento de derecho internacional, contiene una lista de principios. Estos deben tenerse en cuenta para su aplicación. Entre ellos destacan los de “quien contamina, paga” y “distribución justa y equitativa de los beneficios”, es decir, se obliga a quien contamina a asumir la responsabilidad y se garantiza una distribución equitativa de los beneficios derivados de los recursos marinos.
81 países lo incorporarán a su legislación
Tras su reciente entrada en vigor, el tratado pasa a ser jurídicamente vinculante. Afectará a los más de 80 países que lo han ratificado hasta ahora. Esto significa que aceptan incorporarlo a su legislación nacional.
El éxito del acuerdo dependerá de su traducción en medidas operativas y de los países implicados. Todos los Estados de la Unión Europea lo han firmado y ratificado. También lo han hecho otros países de América Latina, África y pequeños Estados vulnerables a la degradación oceánica, como las islas Seychelles y Palaos. Incluso China se ha sumado al pacto.
Pero existen países que, a pesar de firmarlo, aún no lo han ratificado, como Estados Unidos, Reino Unido y Rusia. Esto genera un escenario de adhesión desigual que condiciona el alcance real del tratado. En cualquier caso, la eficacia en su aplicación dependerá de la capacidad de los órganos institucionales ya existentes. Además, la puerta sigue abierta para que más Estados lo ratifiquen.
Fuente/The Conversation/ Licencia Creative Commons
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Desarrollo Sostenible
Desafío Levantemos Chile despliega ayuda en Penco y Lirquén: El llamado es a donar para sostener la emergencia
Equipos de la ONG ya se encuentran en terreno entregando kits de remoción de escombros, alimentos de primera necesidad, agua y comida a las familias damnificadas.
La organización hace un llamado urgente a la sociedad civil y empresas para sumarse a la campaña y permitir que la ayuda llegue a más zonas del Biobío.
“Hay que ponerse la mano en el corazón, ponerse en el lugar de nosotros, solo eso pedimos. Los meses pasan volando y necesitamos ayuda inmediata para que podamos levantarnos, no dejemos que pase el tiempo”, dice Manuel, damnificado del sector de Punta de Parra.
Los equipos de la organización ya se encuentran desplegados en Penco y Lirquén identificando niveles de daño y prioridades de ayuda para las cientos de familias afectadas. El foco de la ONG está puesto hoy en la entrega de kits de remoción de escombros, además de artículos de primera necesidad. Además, gracias a los aportes de CCU y Soprole, se han podido confeccionar kits con agua y leche.Otra alianzas estratégicas, se han habilitado puentes aéreos con SKY y terrestres con PDQ y Hualpén.
Llamado a la acción #HoyaLaEmergenciaSonLosIncendios.
La magnitud de los incendios requiere un esfuerzo masivo para llegar a todas las comunidades que hoy están bajo alerta. Por ello, la organización refuerza su campaña de donaciones para financiar la compra de insumos y próximas etapas de apoyo y reconstrucción.
“Hoy la emergencia nos exige ser más rápidos que nunca. Estamos en Penco y Lirquén viendo el dolor de las familias, pero también su fuerza. El panorama es realmente desolador, necesitamos que todos se sumen a esta campaña; cada donación es un kit de herramientas, es comida para una familia o agua para un brigadista”, señaló el director de emergencias de Desafío Levantemos Chile, Askaan Wohlt.
El modelo de la ONG se basa en transformar la ayuda en soluciones concretas a través de una colaboración público-privada, junto al empoderamiento de la sociedad civil. Al igual que en reconstrucciones emblemáticas como Canal Chacao o Canal Beagle, cada peso donado se gestiona con eficiencia y transparencia.
“Para nosotros la transparencia es uno de los pilares fundamentales como organziación. Es por esto que en nuestra página web tenemos publicadas nuestras cuentas públicas de las distintas emergencias en las que hemos trabajado; donde todos pueden conocer hacia dónde hemos destinado los recursos y los proyectos que hemos realizado. En esta ocasión no será diferente”, indicó Teresita Bull, directora de comunicaciones de Desafío Levantemos Chile.
¿Cómo ayudar?
Para sostener este despliegue, la organización lanzó la campaña #HoyLaEmergenciaSonLosIncendios. El llamado urgente es a realizar donaciones de manera oficial a través de su página web o cuenta corriente del Banco de Chile, ya que las donaciones en dinero permiten una gestión más rápida y adaptada a la realidad de cada comuna.
Sitio web: www.desafiolevantemoschile.cl
Donaciones:
Banco de Chile – Desafío Levantemos Chile
Cuenta Corriente: 98027 -07
Rut: 65.943.320.-6
Mail: [email protected]
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Conversación
Francisca Toledo, será la futura ministra de Medio Ambiente .
La ingeniera civil industrial de 40 años está desde 2022 en Libertad y Desarrollo, donde se especializó en recursos naturales y cambio climático. En el último tiempo ha trabajado estrechamente con Jorge Quiroz.
Francisca Toledo Echegaray (40) será la próxima ministra del Medio Ambiente. El presidente electo, José Antonio Kast, nombró a la ingeniería civil industrial con mención eléctrica de la Universidad Católica como la sucesora de Maisa Rojas.
La futura secretaria de Estado participó en los dos gobiernos de Sebastián Piñera. Primero, entre 2010 y 2014, Toledo fue asesora del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, con Cristián Larroulet, en temas como educación y telecomunicaciones.
Y en la segunda administración tuvo dos posiciones. Entre marzo del 2018 y junio del 2020 fue asesora de gabinete de la Presidencia de la República, desde donde le tocaba interactuar con carteras como Obras Públicas y Medio Ambiente, recuerda un integrante de ese gabinete. Desde 2020 a 2022 fue jefa de división de evaluación social de inversiones del Ministerio de Desarrollo Social, según detalla en su cuenta LinkedIn.
Entre ambos gobiernos, tuvo un paso por el sector privado: desde 2014 a 2017 fue primero ingeniera de estudios por tres años y luego, gerente de estrategia en la Cámara Marítima y Portuaria (Camport).
Tras el término de la segunda administración de Piñera, en 2022, Francisca Toledo entró como investigadora a Libertad y Desarrollo (LyD). La también magíster en derecho regulatorio de la UC se enfocó en temas de tramitación ambiental y el centro de estudios declara en sus áreas de estudios los recursos naturales y cambio climático.
Según consigna la página de LyD, Francisca Toledo fue uno de los editores del libro de “30 años de política ambiental: ¿hacia dónde vamos?”, donde se habla de “un progresivo debilitamiento de la gestión ambiental, ofreciendo un diagnóstico sobre las posibles causas o factores que han incidido y algunas propuestas de cara a fortalecer la gestión ambiental en los próximos años”.
Toledo, en nombre de LyD, ha ido a exponer al Congreso en materias relacionadas con la tramitación ambiental, la ley de permisos sectoriales y las capacidades de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).
En este contexto, Toledo, junto con la coordinadora del programa legislativo de LyD, Pilar Hazbun, propuso fijar mínimos de desempeños en los plazos de tramitación y alertó sobre las atribuciones de la SMA, que le entregan muchas veces el rol de “juez y parte”.
La cartera de Medio Ambiente ha sido considerada clave por las nuevas autoridades en su tarea de destrabar proyectos de inversión. Toledo ha trabajado estrechamente con Jorge Quiroz en el último tiempo y fue una de las economistas que participaron en la reunión del futuro ministro de Hacienda con economistas que habían apoyado a Evelyn Matthei tras la primera vuelta, como los expresidentes del Banco Central Rodrigo Vergara y Vittorio Corbo, y el exministro de Hacienda de Sebastián Piñera, Felipe Larraín.
Fuente/Pulso/LaTercera
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Conversación
H2 Chile conmemora ocho años en un momento decisivo para la industria del hidrógeno verde
En un contexto de ajustes en el despliegue global del sector, el gremio reunió a autoridades y actores clave para analizar los desafíos de ejecución del hidrógeno verde en Chile, una industria que concentra 83 proyectos anunciados, una cartera estimada en US$170 mil millones y un potencial exportador de más de US$13.000 millones anuales, pero que enfrenta brechas críticas para avanzar hacia la escala comercial.
En un escenario marcado por un despliegue más selectivo de la industria del hidrógeno verde a nivel global, y un foco creciente en viabilidad económica y demanda, H2 Chile conmemoró su octavo aniversario con un encuentro que puso en el centro del debate la necesidad deacelerar la ejecución de proyectos y cerrar la brecha entre anuncios e implementación.
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
-
Desarrollo Sostenible1 semana agoDía Internacional de la Energía Limpia: cuánto ha avanzado el mundo y qué sigue pendiente de la transición global
-
Cambio Climático6 días agoENGIE avanza en la construcción de su primer sistema de almacenamiento integrado a un parque eólico en Chile
-
Desarrollo Sostenible1 semana agoVivamos Circular supera su meta 2025 y transforma más de 30 toneladas de plásticos en un nuevo espacio comunitario en Pudahuel
-
Innovación1 semana ago10º Concurso Nacional Desafío Emprendedor entra en su recta final con vitrina semanal para sus participantes en televisión abierta
-
Innovación7 días ago“La Alegría de Emprender”: Genias y CORFO abren postulaciones a beca para impulsar negocios liderados por mujeres
-
Conversación1 semana agoEl mundo entra en ‘bancarrota hídrica’, según un informe de la ONU







