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DETERMINAN EL EFECTO DEL SER HUMANO SOBRE LA DESERTIFICACIÓN EN PATAGONIA
Un estudio de la FAUBA en esta región del país reveló que, entre los años 1980 y 2010, la productividad de los pastizales decreció por el accionar antrópico y aumentó con las lluvias. Describen distintos patrones en que se dio la degradación de los ecosistemas.
En los sistemas áridos como la Patagonia la productividad de la vegetación (PPNA) y la desertificación son dos procesos clave. Ambos están relacionados entre sí, dado que la PPNA es la velocidad a la que se genera nueva biomasa y la desertificación es la disminución de esa productividad a lo largo del tiempo. La escasez de agua en estos sistemas hace que la lluvia sea el control principal de la producción de biomasa, pero las intervenciones antrópicas pueden interferir más allá de lo que se puede esperar sólo por el ambiente.
Un estudio de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA) en la Patagonia investigó la PPNA para un período de 30 años y determinó que el impacto de las actividades humanas es claramente negativo, aunque, por fortuna, leve.
“Una idea frecuente es que, a menor lluvia, menor productividad. Entonces, si eso va a ocurrir a lo largo del tiempo —por el efecto del cambio climático— podríamos imaginar una tendencia negativa en la PPNA. O sea, que año a año se produzca menos. Pero la realidad es más compleja, ya que también estamos los seres humanos, que ejercemos acciones y podemos afectar la velocidad a la que se genera la biomasa. Ahí surge algo que yo llamo la paradoja de la milhojas, que pone en evidencia una serie de efectos muy intrincados, difíciles de separar”, explicó Gonzalo Irisarri, docente de la cátedra de Forrajicultura de la FAUBA.
“Ese fue el disparador de nuestra publicación en Global Change Biology, en la que reconocemos que, si bien la milhojas tiene como capas principales el clima y los seres humanos, el clima en sí mismo ya es intrincado. Entonces, primero buscamos entender la complejidad de esa capa estudiando un proceso a gran escala —el fenómeno de El Niño— y otro más bien regional, como es la relación entre lluvias y productividad. Por ejemplo, nos cuestionamos cómo son los efectos directos e indirectos de El Niño sobre la producción de biomasa”, sostuvo Irisarri, coautor del trabajo junto Marcos Texeira, Martín Oesterheld, Santiago Verón, Facundo Della Nave y José Paruelo, docentes de la FAUBA.
“El primer hallazgo de nuestro trabajo fue que El Niño y las precipitaciones tienen una influencia notable sobre la producción de biomasa en el 65% de la Patagonia. En los años ‘Niña’, la productividad tiende a ser mayor porque, en general, llueve más en el invierno, cuando cae la mayor parte de la lluvia en esta región. Esa agua es la que usan las plantas para crecer en primavera-verano”, comentó Gonzalo, quien también es investigador del CONICET.
Y añadió: “Sin embargo, a lo largo de los 30 años que estudiamos ocurrieron grandes oscilaciones en la productividad de la vegetación, y esta explicación en base al fenómeno de El Niño y las lluvias terminó resultando insuficiente. Todavía estaba pendiente aclarar que parte de esa variabilidad se debe a nosotros, los humanos”.
En base a métodos estadísticos, Irisarri y colaboradores extrajeron información útil a partir de ese ‘ruido’ que no podían explicar sólo con el clima. “Ordenamos en el tiempo la porción de la variación en la PPNA que no se relacionó con el clima y encontramos una tendencia negativa, que asociamos al impacto humano.
Es decir, si descontamos el efecto del clima, en las últimas 3 décadas, la acción antrópica tendió a bajar la productividad en gran parte de la Patagonia. Es una mala noticia, pero comprobamos que nuestra huella es muy leve, ya que, en promedio, el efecto humano relativo sobre las tendencias en la productividad de la vegetación fue sólo del 4%”.
El ser humano y una productividad oscilante
“Durante las décadas que analizamos, las personas dejamos diferentes improntas en la vegetación”, afirmó Irisarri. “En gran parte de la Patagonia encontramos tres grandes patrones de la PPNA. El primero es que en un 37% de la región, la productividad creció hasta un punto en el que comenzó la degradación. El segundo muestra que en un 27% del área el proceso de desertificación se aceleró; es decir, la productividad venía bajando y tomó más velocidad. El tercer patrón —un 15% del área— consistió en una caída continua de la producción de biomasa hasta un punto en el que se revirtió y mejoró”.
Además de hallar estos tres patrones, el investigador determinó en qué momentos ocurrieron los puntos de quiebre en las tendencias de la productividad. Para el primer patrón, el punto de quiebre sucedió principalmente entre los ’90 y los 2000. Para el segundo patrón, ese punto sucedió durante los años 2000, mientras que, en el tercer patrón, el punto se encontró mayormente en la década del 2000, con ocurrencias también en los ’80 y ’90.
Patagonia, Antropoceno y desertificación
“Me parece importante hacer hincapié en la importancia de entender el impacto de los seres humanos, sobre todo ante esta idea del Antropoceno, de que los seres humanos generamos cambios en la biogeoquímica del planeta. Hoy, mucha gente dice que una de las principales acciones en la dinámica de la productividad tiene que ver con el cambio del uso del suelo, es decir, con reemplazar pastizales o áreas ganaderas históricas por cultivos, o reemplazar pastizales por forestaciones. Eso implica una huella muy pesada, muy profunda”, puntualizó Irisarri.
En este sentido, Gonzalo advirtió: “En cambio, la Patagonia es un lugar donde casi no ocurren cambios en el uso del suelo y muchos trabajos académicos, incluso, lo consideran como uno de los lugares prístinos del mundo. Lo que nosotros venimos a decir es ‘cuidado, porque también acá hay huella humana, y esta huella es negativa’. Ese es el granito de arena que aportamos a la ciencia, además de la parte climática, que abre muchas más preguntas a nivel regional para entender esta idea de cuáles son los procesos que están determinando las variaciones de la producción de materia seca entre años”.
“Esto tiene dos consecuencias prácticas inmediatas claves, como el desarrollo de pronósticos de producción de materia seca a partir de entender en qué fase —Niño o Niña— estamos, y qué impacto tendría eso una vez que arranca la estación de crecimiento, por ejemplo. Y, en este sentido, un desafío en relación con la desertificación es comprender cuál es la causa, porque si fuera el cambio climático, resultaría difícil generar medidas o establecer qué medidas que hay que tomar, y seguramente serán distintas a las que habría que tomar si las causas estuvieran asociadas a acciones humanas en el territorio”, cerró Irisarri.
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Desarrollo Sostenible
Medio Ambiente busca recuperar Lago Vichuquén: MINISTRA TOLEDO INICIA PROCESO PARA AVANZAR EN SU DESCONTAMINACIÓN
La secretaria de Estado firmó la resolución para comenzar la elaboración de una norma que establecerá límites a distintas sustancias que hoy afectan la calidad del agua, como el exceso de nutrientes.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, dio un paso fundamental para la recuperación del Lago Vichuquén, en la Región del Maule, que ha enfrentado una importante crisis ambiental y sanitaria producto de la contaminación de sus aguas. Se trata del inicio de la elaboración del anteproyecto de normas secundarias de calidad ambiental para este ecosistema, que permitirá mejorar la calidad de sus aguas y protegerlo para quienes viven y visitan la zona.
La secretaria de Estado luego de firmar la resolución que da inicio oficial a la creación de la norma, afirmó que “dada la crítica situación del Lago Vichuquén decidimos agilizar el inicio de la creación de esta norma y trabajaremos para concretarla lo antes posible. Tras esto, desarrollaremos un plan de descontaminación. Este proceso es un paso importante para recuperar sus aguas y cuidar su biodiversidad, pero también para mejorar la calidad de vida de las comunidades”.
Para avanzar en este objetivo, la norma establecerá límites a distintas sustancias que hoy afectan la calidad del agua, como el exceso de nutrientes. Este proceso abarcará todo el sistema lacustre, incluyendo el lago Vichuquén, la laguna Torca y el estero Llico, con el fin de enfrentar de manera integral esta problemática y avanzar hacia una solución definitiva,
Este trabajo se apoya en estudios científicos y monitoreos que han evidenciado la necesidad de actuar con mayor fuerza para proteger el lago. A partir de ahora, se comenzará a construir una propuesta que también considerará la opinión de la ciudadanía, abriendo espacios para que vecinos, organizaciones y distintos actores puedan aportar con su experiencia y conocimiento del territorio.
Tras contar con una norma de calidad para el Lago Vichuquén se podrá elaborar un plan de descontaminación ambiental, instrumento que establecerá medidas y acciones específicas con la finalidad de recuperar este ecosistema y sus especies.
La ministra Francisca Toledo añadió que recuperar el lago no solo es una tarea ambiental, “también es una oportunidad para fortalecer el turismo, las actividades recreativas y la identidad local. Un entorno más sano beneficia directamente a las personas y ayuda a proyectar un desarrollo más sostenible para la comunidad de Vichuquén y sus alrededores”.
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Desarrollo Sostenible
CON LA GASOLINA DISPARADA, CORRER SALE MUCHO MÁS CARO DE LO QUE PARECE
Intentar emular a Fernando Alonso en los desplazamientos diarios de casa al trabajo no es una buena idea. Porque aparte de generar más estrés y más situaciones de riesgo, afecta a nuestro bolsillo más de lo que podríamos pensar.
Es evidente que conduciendo más rápido se llega antes, aunque la diferencia puede ser pequeña cuando el tráfico está condicionado por atascos, semáforos, etc. Sin embargo, conduciendo más rápido visitamos la gasolinera más a menudo. Entonces, ¿cuánto tiempo se gana en realidad? ¿Cuánto sube el consumo? ¿Merece realmente la pena apostar por la velocidad?
Consumo frente a velocidad
El consumo de combustible depende de la velocidad de una forma bastante simple de entender. Por un lado, el funcionamiento de los motores de combustión, incluso con el coche completamente parado, consume. Así, si nos desplazamos a una velocidad muy baja, del orden de 20 km/h, el gasto será grande en relación al espacio recorrido.
Por otro lado, la fricción con el aire crece con el cuadrado de la velocidad, por lo que conducir por encima de los 100 km/h también implica un consumo considerable. Además, están las pérdidas por rodadura, prácticamente independientes de la velocidad y sujetas a la distancia recorrida.
Combinando todos los factores, el consumo óptimo se obtiene a una velocidad que, en función del coche, está entre los 60-90 km/h.
La Agencia Europea de Medio Ambiente usa el modelo matemático COPERT para calcular las curvas de consumo de coches típicos, tanto de gasolina como híbridos y otros combustibles. En nuestro estudio, realizado específicamente para este artículo, hemos hecho los cálculos para un coche híbrido de tamaño medio/grande.
No consuma noticias, entiéndalas.

Cuestión de física
Los valores de referencia son representativos de una gran variedad de coches, tanto berlinas como SUV. En cualquier caso, aquí el dato de interés no es el valor absoluto del consumo, que para nuestro coche particular puede ser menor. El factor clave es cómo aumenta el consumo a grandes velocidades. Este es un comportamiento universal, basado en leyes físicas.
Por otro lado, está el sobreconsumo asociado a un estilo de conducción más agresivo, con aceleraciones y frenadas. Esta componente penaliza el consumo a mayor velocidad, sin disminuir significativamente el tiempo de desplazamiento. Por eso, ignoraremos en nuestros cálculos ese efecto, que por otra parte es imposible de modelar.
Estudiando trayectos reales
Queremos estudiar el impacto de la velocidad en situaciones como las de miles de personas que diariamente se desplazan en coche. Para ello, hemos tomado como ejemplo cinco trayectos reales desde casa hasta el trabajo en la Comunidad de Madrid. Los trayectos comprenden tramos urbanos –en Alcobendas, Madrid, Móstoles, Las Rozas, Tres Cantos y Vallecas– y tramos en las carreteras A3, A5, A6, M30, M40, y M607 de distinta consideración. Como ejemplo, la fracción de recorrido en carretera con límite de velocidad superior a 90 km/h varía entre el 73 % y el 43 %.

Hemos calculado las rutas usando Google Maps y hemos obtenido información de los límites de velocidad a través de OpenStreetMap. Como resultado, para cada una de las cinco rutas, preparamos una tabla que agrupa tramos por límite máximo de velocidad.

Estos límites nos proporcionarán valores de referencia para la velocidad en cada tramo. Así, conocida la longitud de cada tramo y su velocidad de referencia, un cálculo simple nos permite calcular el tiempo total empleado en el desplazamiento –suponiendo el caso ideal de ausencia de atascos y semáforos–.
Además, usando los datos de consumo típico, podemos calcular también el consumo de gasolina, suponiendo que existe una velocidad constante.
¿Más rápido es mejor?
A continuación, investigamos cuánto tiempo se ahorra desplazándose más rápido y cuánto más se consume. Aquí, hacemos una suposición razonable:
- Para los tramos urbanos con límite hasta 50 km/h, siempre consideraremos velocidad igual al límite legalmente establecido. Esta simplificación es necesaria porque, al aumentar la velocidad, también aumentan las pérdidas por frenada (algo frecuente en entorno urbano) y, como se ha mencionado, es imposible modelar adecuadamente estas variaciones.
- Para los tramos en carretera, consideraremos dos casos: velocidades 20 % mayores al límite y velocidades 40 % mayores. Es decir, si el límite está en 100 km/h, supondremos velocidades de 120 km/h y 140 km/h, respectivamente. Lo cual está bastante en línea con lo observado diariamente.

Los resultados no dejan lugar a dudas: pisar el acelerador sale muy caro. Para ahorrar un 10 % de tiempo gastamos ¡30 % más de combustible! Y esto es similar para todos los trayectos. Con una velocidad 20 % mayor al límite, el gasto de combustible triplica al ahorro de tiempo en los trayectos 1, 2, 3 y 5 y casi lo quintuplica en el trayecto 4. Y, para una velocidad 40 % mayor, las cifras de consumo se disparan.
Por otro lado, si no apuramos el límite de velocidad, el ahorro relativo de combustible es bastante comparable al incremento relativo del tiempo de viaje. La gran disparidad entre ambos solo aparece a velocidades elevadas.
Pisar el acelerador hace daño al bolsillo y al planeta
Naturalmente, los detalles de consumo varían de un modelo de automóvil a otro, dependiendo del motor, la aerodinámica, el combustible y otras características. No obstante, los resultados cualitativos obtenidos aquí son extrapolables a coches de gasolina o diésel de diversos tamaños. Como hemos señalado, el incremento de consumo a gran velocidad es enorme y está basado en leyes físicas. Por tanto, la conclusión de que el gasto adicional excede con creces el ahorro de tiempo tiene un carácter bastante general.
Asimismo, pisar el acelerador también sale muy caro para el planeta. Las emisiones de CO₂ y otros gases son proporcionales al consumo. Por lo que ahorrar unos pocos minutos se traduce en una contaminación bastante mayor.
En términos generales, como sabemos, la huella de emisiones por viajero es inferior en transporte público que en coche privado, y más aún en áreas urbanas. Encima, cuando el vehículo viaja con un solo ocupante, este consumo y esas emisiones recaen íntegramente sobre un único viajero, empeorando aún más el balance.
Para esos casos en que el uso del coche es inevitable, no deberíamos olvidar que la velocidad no compensa, ni para el bolsillo ni para el planeta.
Fuente/The Conversation/Creative Commons
Chile Desarrollo Sustentable
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Desarrollo Sostenible
Primer Consejo de Gabinete de la Ministra Francisca Toledo liderado por el Presidente José Antonio Kast.
Junto al nuevo gabinete se trataron temas urgentes para el país. La ingeniera civil industrial de 40 años está desde 2022 en Libertad y Desarrollo, donde se especializó en recursos naturales y cambio climático.
Francisca Toledo Echegaray (40) Ministra del Medio Ambiente del presidente, José Antonio Kast, es una ingeniería civil industrial con mención eléctrica de la Universidad Católica.
La Secretaria de Estado participó en los dos gobiernos de Sebastián Piñera. Primero, entre 2010 y 2014, Toledo fue asesora del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, con Cristián Larroulet, en temas como educación y telecomunicaciones.
Y en la segunda administración tuvo dos posiciones. Entre marzo del 2018 y junio del 2020 fue asesora de gabinete de la Presidencia de la República, desde donde le tocaba interactuar con carteras como Obras Públicas y Medio Ambiente, recuerda un integrante de ese gabinete. Desde 2020 a 2022 fue jefa de división de evaluación social de inversiones del Ministerio de Desarrollo Social, según detalla en su cuenta LinkedIn.
Entre ambos gobiernos, tuvo un paso por el sector privado: desde 2014 a 2017 fue primero ingeniera de estudios por tres años y luego, gerente de estrategia en la Cámara Marítima y Portuaria (Camport).
Tras el término de la segunda administración de Piñera, en 2022, Francisca Toledo entró como investigadora a Libertad y Desarrollo (LyD). La también magíster en derecho regulatorio de la UC se enfocó en temas de tramitación ambiental y el centro de estudios declara en sus áreas de estudios los recursos naturales y cambio climático.
Según consigna la página de LyD, Francisca Toledo fue uno de los editores del libro de “30 años de política ambiental: ¿hacia dónde vamos?”, donde se habla de “un progresivo debilitamiento de la gestión ambiental, ofreciendo un diagnóstico sobre las posibles causas o factores que han incidido y algunas propuestas de cara a fortalecer la gestión ambiental en los próximos años”.
Toledo, en nombre de LyD, ha ido a exponer al Congreso en materias relacionadas con la tramitación ambiental, la ley de permisos sectoriales y las capacidades de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).
En este contexto, Toledo, junto con la coordinadora del programa legislativo de LyD, Pilar Hazbun, propuso fijar mínimos de desempeños en los plazos de tramitación y alertó sobre las atribuciones de la SMA, que le entregan muchas veces el rol de “juez y parte”.
La cartera de Medio Ambiente ha sido considerada clave por las nuevas autoridades en su tarea de destrabar proyectos de inversión. Toledo ha trabajado estrechamente con Jorge Quiroz en el último tiempo y fue una de las economistas que participaron en la reunión del futuro ministro de Hacienda con economistas que habían apoyado a Evelyn Matthei tras la primera vuelta, como los expresidentes del Banco Central Rodrigo Vergara y Vittorio Corbo, y el exministro de Hacienda de Sebastián Piñera, Felipe Larraín.
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Conversación
BIOCOMBUSTIBLES Y DESCARBONIZACIÓN: BENEFICIOS CLAVE
Los biocombustibles se han afianzado como un pilar estratégico en la hoja de ruta hacia la descarbonización global. A diferencia de sus homólogos fósiles, estos carburantes se obtienen a partir de materia orgánica renovable, ofreciendo una alternativa viable para mitigar la crisis climática.
Su mayor activo reside en la capacidad para recortar drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. No obstante, los expertos subrayan que su impacto real está condicionado por el análisis de su ciclo de vida: desde el cultivo y procesamiento hasta su transporte final. La sostenibilidad del modelo depende, por tanto, de una gestión eficiente que garantice una reducción neta de la huella de carbono.
Se distinguen varias generaciones:
- Primera generación: procede de cultivos alimentarios (maíz, caña de azúcar, soja) y produce bioetanol y biodiésel, pero genera debate por competencia con alimentos y uso de suelo.
- Segunda generación: usa biomasa no alimentaria (residuos agrícolas y forestales, cultivos energéticos no alimentarios). Suele basarse en biomasa lignocelulósica y requiere conversiones más complejas (gasificación, pirólisis), evitando presión directa sobre recursos agrícolas.
- Tercera generación: derivada de algas, con crecimiento rápido y alto rendimiento; puede cultivarse en aguas salobres o residuales, reduciendo demanda de tierra y agua dulce.
- Cuarta generación: investiga microbios o biomasa genéticamente modificada para optimizar rendimiento; aún en fases iniciales, pero con potencial significativo.
La ventaja central para la reducción de emisiones netas se apoya en el balance de carbono: la biomasa absorbe CO₂ durante su crecimiento y ese CO₂ se libera (en parte) al usar el combustible. El resultado puede ser un ciclo “casi neutro” o incluso mejor, según prácticas agrícolas y tecnología.
Además, los biocombustibles pueden aportar:
- Diversificación energética y menor dependencia de importaciones.
- Desarrollo rural (empleo en producción y procesado de biomasa).
- Gestión de residuos mediante valorización de materia orgánica.
- Menor contaminación en algunos casos frente a combustibles fósiles.
El texto insiste en que el impacto real depende de una producción sostenible (uso de tierras degradadas, menos agua y fertilizantes, minimizar deforestación) y de aplicar evaluación de ciclo de vida. Políticas de apoyo e inversión en I+D son determinantes.
El Proceso de Producción de Biocombustibles: Tipos y Tecnologías Clave
La producción de biocombustibles combina materias primas y tecnologías distintas, con retos de coste, eficiencia y sostenibilidad.
Tipos de Biocombustibles
La clasificación por generaciones se basa en la materia prima:
- Primera generación: cultivos alimentarios (maíz, caña de azúcar, remolacha, aceites vegetales). Bioetanol y biodiésel como principales. Se señalan preocupaciones por alimentos y tierra (y se menciona que en 2023 el bioetanol dominó la producción en EE. UU.).
- Segunda generación: residuos agrícolas/forestales y biomasa no alimentaria; destaca el etanol celulósico y el uso de pirólisis como vía relevante.
- Tercera generación: algas, con alto potencial por productividad y menor competencia por suelo agrícola.
- Cuarta generación: biomasa/microorganismos diseñados para maximizar lípidos o azúcares e incluso convertir CO₂ directamente en combustibles; todavía en desarrollo.
Tecnologías Clave en la Producción
Entre las tecnologías más destacadas:
- Fermentación: base del bioetanol, con hidrólisis previa (en muchos casos), fermentación y destilación; se citan mejoras en levaduras y el interés por fermentación sólida.
- Pirólisis: descomposición térmica sin oxígeno para obtener bio-oil, biocarbón y gas; el bio-oil puede refinarse.
- Transesterificación: proceso principal del biodiésel, a partir de aceites o grasas y alcohol, con catalizador; produce biodiésel y glicerina.
- Gasificación: convierte biomasa en syngas (CO e hidrógeno), utilizable para energía o para combustibles líquidos (Fischer-Tropsch).
Desafíos y Oportunidades
Persisten retos: sostenibilidad en primera generación y costes/eficiencia en segunda y tercera. Aun así, la innovación tecnológica y la biotecnología abren oportunidades para mejorar rendimientos y reducir costes, apoyadas por políticas públicas e inversión en I+D.
Biocombustibles vs. Combustibles Fósiles: Análisis Comparativo y Beneficios Ambientales
Los combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural) han sostenido el sistema energético por su densidad y disponibilidad, pero su combustión libera grandes cantidades de GEI, especialmente CO₂, reforzando el cambio climático (se cita al IPCC sobre el aumento de CO₂ por actividad humana).
Los biocombustibles, al proceder de biomasa renovable, pueden emitir menos CO₂ neto si el CO₂ liberado se compensa parcialmente con el CO₂ absorbido durante el crecimiento. Sin embargo, la sostenibilidad depende de cómo se produzcan: una cadena insostenible puede provocar deforestación, pérdida de biodiversidad o presiones sobre el suelo y alimentos.
Ventajas ambientales señaladas:
- Reducción de emisiones de carbono (no siempre neutros, pero potencialmente menores que fósiles).
- Biodegradabilidad superior en derrames.
- Renovabilidad frente a recursos fósiles finitos.
- Menor toxicidad en general.
También se reconocen límites: necesidad de tierra y recursos si se escala, y eficiencia energética variable. El texto apunta a la biomasa avanzada (residuos, algas, lignocelulosa) como vía prometedora mediante biocombustibles de segunda y tercera generación.
Aplicaciones Prácticas de los Biocombustibles: Sector Transporte y Más Allá
Los biocombustibles tienen un papel relevante en la descarbonización, especialmente por su compatibilidad con infraestructuras y motores existentes en algunos casos.
Biocombustibles en el Transporte: Un Cambio de Paradigma
El transporte es un gran emisor de GEI y consumidor de energía. Los biocombustibles ofrecen una reducción gradual de la huella:
- Bioetanol: de fermentación de azúcares/almidones (maíz, caña, remolacha); se usa como aditivo o combustible, con mezclas habituales en muchos países.
- Biodiésel: de aceites vegetales o grasas animales; puede usarse en motores diésel con cambios mínimos y reduce partículas y contaminantes.
- Biocombustibles avanzados: en desarrollo para mejor rendimiento y menor impacto, apoyados por avances en biotecnología.
Más Allá del Transporte: Aplicaciones Diversas
El texto amplía usos más allá de la movilidad:
- Calefacción y refrigeración: bioetanol/biodiésel en edificios y procesos industriales.
- Generación de energía: electricidad y calor con biomasa y biocombustibles.
- Industria química: materias primas para plásticos, solventes y lubricantes, reduciendo dependencia petroquímica.
- Aviación: desarrollo de bioqueroseno como vía para un sector difícil de electrificar; se menciona inversión de empresas como Neste.
Desafíos y Oportunidades
Los principales retos: sostenibilidad (tierra, agua, competencia alimentaria) y viabilidad económica (costes aún superiores en algunos casos). Las oportunidades pasan por biocombustibles avanzados, nuevas materias primas (algas, residuos) y políticas públicas adecuadas.
Incentivos y Políticas Públicas para la Adopción de Biocombustibles: Un Vistazo Global
La adopción a gran escala depende de políticas públicas e incentivos:
- Incentivos fiscales: exenciones, créditos y subsidios; se cita Brasil y programas de apoyo al etanol como ejemplo de impulso.
- Mandatos de mezcla (blending mandates): porcentajes obligatorios de biocombustibles en gasolina/diésel; se menciona el Renewable Fuel Standard (RFS) en EE. UU., con demanda garantizada, aunque requiere equilibrio con seguridad alimentaria y uso del suelo.
- I+D: financiación para biocombustibles avanzados y nuevas materias primas; se menciona la UE y Horizon Europe.
- Normativas ambientales y estándares de sostenibilidad: emisiones más estrictas y criterios sobre agua, suelo y biodiversidad para asegurar sostenibilidad real.
- Apoyo a la agricultura: subvenciones, crédito y prácticas sostenibles para materias primas.
Se remarca que el éxito exige diseño cuidadoso, implementación efectiva, adaptación local y evaluación continua, además de colaboración e intercambio de buenas prácticas.
Desafíos y Oportunidades Futuras: El Rol de los Biocombustibles en un Futuro Sostenible
El futuro de los biocombustibles combina obstáculos y potencial. El gran desafío es la sostenibilidad: evitar competir con alimentos y degradar tierras, motivo por el que crece el interés por segunda y tercera generación (residuos, lignocelulosa, algas). También pesan la eficiencia de conversión, los costes y la necesidad de infraestructura de distribución y almacenamiento.
Aun así, la presión por reducir GEI y la demanda de alternativas limpias impulsan el sector. Las algas destacan por productividad y menor dependencia de tierra y agua dulce, además de capturar CO₂ durante el crecimiento. El papel de las políticas públicas (incentivos, mandatos, apoyo a I+D, estándares y objetivos de emisiones) es decisivo, y el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) se plantea como herramienta para medir el impacto real.
Como vía de futuro, se menciona la combinación con captura y almacenamiento de carbono (CCS), que podría llevar a biocombustibles con huella de carbono muy baja o incluso negativa, especialmente relevante para descarbonizar el transporte.
Fuente/Ambientum
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Conversación
JOSÉ ANTONIO KAST PRESIDENTE DE CHILE
José Antonio Kast asumió la presidencia de Chile el 11 de marzo de 2026, marcando un giro conservador en la historia reciente del país. En una ceremonia emotiva en Valparaíso, jurado ante el Congreso Nacional, recibiendo la banda presidencial de manos de la senadora Paulina Núñez, con la presencia de líderes como Javier Milei y el rey Felipe VI.
La ceremonia en el Congreso de Valparaíso fue un hito republicano. Kast juró el cargo tras la salida de Gabriel Boric, quien se despidió con un mensaje sobre mejoras en el país. Inmediatamente, Kast tomó juramento a su gabinete y partió en el icónico Ford Galaxie 1966 hacia Cerro Castillo para un almuerzo con su familia y equipo. Miles lo ovacionaron en Santiago desde el balcón de La Moneda.
Trayectoria de un Líder
Nacido en 1966 en Santiago, de familia germano-chilena, Kast es abogado de la PUC. Su carrera política comenzó como concejal de Buin (1996-2000), seguida de cuatro períodos como diputado (2002-2018) por distritos metropolitanos, donde fue jefe de bancada UDI. En 2019 fundó el Partido Republicano, destacando por posturas conservadoras en seguridad y familia. Candidato presidencial en 2017, 2021 y triunfador en 2025 ante Jeannette Jara, representa un estilo confrontacional y de «mano dura».
Discurso Inaugural
Desde el balcón de La Moneda, Kast habló con pasión y firmeza, agradeciendo al pueblo y reconociendo el «honor» de su elección. Enfatizó un «gobierno de emergencia» ante un país en «peores condiciones» heredado: finanzas débiles, crimen organizado, narcotráfico y familias abandonadas. No excusó, sino que prometió verdad y acción.
Puntos Claves y Énfasis:
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Seguridad como prioridad absoluta : «No vamos a negociar, los vamos a perseguir, juzgar y condenar» a delincuentes, narcotraficantes y migrantes irregulares que convierten a Chile en «tierra de nadie». Respaldo total a Carabineros, PDI, Gendarmes y FF.AA., con la ministra de Seguridad ya en el sur.
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Lucha anticorrupción : Auditorías completas, «implacables» con quienes roban o abusan del poder, sin importar partido.
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Carácter y orden : Citando a Portales, «un país no se gobierna solo con ideas, sino con carácter». Mano firme contra la impunidad, alivio al dolor.
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Unidad y esperanza : Llamado a todos los chilenos, votado o no, para superar la pobreza, apoyar la clase media y olvidar rencores. «Chile se levanta con trabajo, orden y esperanza».
Proyecciones del Discurso : Vislumbra una «nueva era de orden, libertad y justicia». Auditorías iniciales, recuperación de calles e instituciones, focos en pobres y clase media. Admite errores humanos pero promete verdad y humildad. Dios bendiga Chile cierra con fe en grandeza nacional.
Fortalezas y Desafíos
Fortalezas : Su carisma une a conservadores; experiencia legislativa y partido propio dan cohesión. Capitaliza miedo a inseguridad y migración, prometiendo cambio real con austeridad y mano dura. Apoyo popular por honestidad percibida.
Desafíos : Polarización ideológica post-Bórica; Expectativas altas en seguridad, salud y economía. Gestionar relaciones con China-EE.UU., recortes fiscales y macrozona sur (prórroga estado de excepción). Moderar «mano dura» sin autoritarismo.
Prioridades del Gobierno
Kast quiere un mandato de «emergencia»: seguridad (deportaciones, control fronteras), anticorrupción y reactivación económica. Otros: austeridad fiscal (recorte gasto >USD 6.000M), reducir impuestos corporativos, incentivos inversión, reorganizar programas sociales ineficientes. En sur, unidad antiterrorista; educación cívica obligatoria; hospitales de élite. Unidad nacional para niños, adultos mayores y trabajadores.
Kast habla como padre y luchador: «Pienso en padres que trabajan dos turnos, mujeres con miedo en la noche». Su visión humaniza la firmeza, invitando a todos a «levantar» Chile juntos. Con carácter y esperanza, busca grandeza para un país herido pero resiliente.
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