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Los Científicos de los Salmones

Mientras la industria salmonicultora es criticada por basar su producción en antibióticos y la Organización Mundial de la Salud advierte que el uso excesivo de ellos podría atentar contra el bienestar de los humanos, dos equipos científicos chilenos trabajan presionados, contrarreloj, para encontrar una solución definitiva al Piscirickettsia salmonis (SRS), la enfermedad que causa millonarias pérdidas anuales.
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Esta es su odisea. No olvida su paso por una salmonera en 2006. Cristián Bravo (34) -médico veterinario y candidato a doctor en ciencias silvoagropecuarias y veterinarias- hacía su práctica cuando vio a los buzos sacar de las jaulas de cultivo de un centro de engorda de la X Región, a centenas de salmones muertos por SRS. Primero se les oscurecía la piel, y luego arrojaban chorritos de sangre por las aletas. Es como si los hubieran pinchado con un alfiler: comenzaban con hemorragias y se decaían y dejaban de comer -recuerda Bravo, ajustando sus lentes de marco grueso, sentado en el laboratorio Favet Inbiogen de la Unidad de Genética y Genómica Animal de la Universidad de Chile.
Fue su primer acercamiento a la medicina productiva. Antes Bravo era el típico veterinario con vocación clínica que atendía a perros y a gatos. El bienestar animal estaba sobre todo. Pero en la medicina productiva los peces se morían nomás. No tenías más herramientas ni tiempo para solucionar su problema. Los salmones eran lucas. Eso me chocó -explica Bravo.
Los salmones de cultivo demoran entre 12 y 18 meses en ser cosechados. Andan en grupos. Pero cuando se enferman gravemente nadan erráticamente, se alejan. Bravo fue testigo de esa agonía decenas de veces, porque tenía que hacer las necropsias. Entonces conoció de cerca al SRS, una enfermedad bacteriana e intracelular mortal que afecta principalmente a los salmones de cultivo. Y que se sospecha estuvo siempre latente en nuestras aguas.
Cuando tomaba las muestras de ejemplares muertos y los abría, me daba cuenta del impacto que tenía la enfermedad. A los salmones se les inflama el hígado y el riñón. Pero, además, se les generan úlceras gigantes en los músculos. ¿Cómo podía ser que uno de nuestros productos estrella terminara sufriendo así? Las empresas invertían mucho dinero en antibióticos para tratarlos, pero el SRS es un monstruo difícil de controlar. Hasta ahora nada ha podido derribarlo definitivamente -dice Bravo, mientras abre uno de los refrigeradores donde él y otros investigadores incuban ovas.
La experiencia en la salmonera lo trajo hasta aquí. Hoy, y bajo el alero de Víctor Martínez (46), el doctor en genética animal que dirige el laboratorio de la U. de Chile, busca incansablemente una solución para la patología. No sacamos nada con ser los segundos productores de salmón del mundo si los peces se nos enferman y no sabemos por qué -explica Bravo.
El desafío no es menor. A la bacteria del SRS le dicen «la fastidiosa», porque se las ha arreglado para persistir hace más de 25 años. Pero encontrar prontas soluciones para su control y manejo se ha vuelto una carrera contra el tiempo.
Una solución local
Existe en otros centros de cultivo del mundo como Noruega, Escocia y Canadá, pero no con la agresividad que ataca en Chile. El SRS se ha vuelto tan problemático para la industria local, que causa pérdidas que oscilan entre los 500 y 700 millones de dólares anuales.
La enfermedad se conoce como septicemia rickettsial salmonidea. El primer paper científico que habló sobre la patología, en 1989, se refirió a ella como el síndrome del salmón coho, porque en ese tiempo se pensaba que el SRS solo lo padecían los salmones coho del canal Huito, en Calbuco. Pero a inicios de los 2000, la enfermedad comenzó a afectar también a otros dos tipos de salmón que Chile exporta a más de 70 países: la trucha arcoíris y el salmón del Atlántico.
La industria, en ese momento en auge y conocida en el mundo entero por tener entre manos el ‘oro naranja’, no le prestó atención. Combatió los brotes y la mortalidad con antibióticos, pero más que prevenirla aprendió a convivir con la patología. Solo en 2007, cuando llegó el virus ISA (Anemia Infecciosa del Salmón) y el 75 por ciento de la producción de salmones llegó a morirse, llevando a la industria a pique, se dieron cuenta de lo que una enfermedad podía producirle al tercer producto más exportado del país -dice Víctor Martínez, director del laboratorio de la Chile, acariciando su barba semicana.
Martínez viene estudiando el SRS desde 1998. Derivó en el tema después de trabajar en la Fundación Chile, en 1993. Con esta institución, que antes certificaba la calidad de los salmones que eran exportados, visitó varios mataderos de peces. Sus recuerdos son de una industria poco tecnificada que cultivaba peces en jaulas de madera y que los alimentaba con la mano.
Algunos llegaban enfermos a los mataderos, pero nadie se explicaba por qué. No se conocía el genoma, había una brecha tecnológica que no se estaba cubriendo en Chile. En ese tiempo, hablar de eso me hacía un bicho raro -dice.
Martínez partió a Edimburgo -la cuna de la genética- a hacer un máster. Pero allá no existía el estudio genético de los salmones, por lo que pasó previamente a Finlandia donde sí pudo estudiar la trucha arcoíris. Regresó a Edimburgo a aplicar la genética asociada al uso del genoma, con la ilusión de poder mejorar la producción de salmones en Chile. Con toda esa expertise volvió al país en 2003.
El retorno fue terrible. Había sido el mejor alumno del máster, pero aquí el SRS, aunque seguía causando pérdidas, no era prioridad. Mi trabajo poco a poco me fue abriendo puertas -cuenta Martínez.
Después llegó la anemia infecciosa del salmón, más conocida como el «virus ISA», y tanto el gobierno como los privados se dieron cuenta de que tenían que mejorar la sustentabilidad del recurso si querían salvar a la industria de la mayor crisis sanitaria que se ha enfrentado.
A partir de 2009, realizó una profunda modificación al modelo regulatorio, recuperando al cabo de cuatro años sus volúmenes de productividad. En esa oportunidad la experiencia de Noruega -que también padeció el virus- ayudó bastante. Pero en el caso del SRS, que siguió siendo un fantasma, no se encontraron recetas extranjeras aplicables en Chile.
Las empresas lo mantuvieron a raya con antibióticos cada vez más sofisticados. Pero los costos de producción y de imagen y la inversión en fármacos se empezaron a elevar cada vez más -dice Martínez.
Y lo explica así:
Antes lo único que importaba era que lo que producías fuera de calidad. Pero hubo un cambio de paradigma, y ahora el mundo quiere saber cómo se cultiva el salmón que llega a la mesa. Dado que la producción local se basa en el uso de antibióticos y el impacto que estos producen en el medioambiente y en los propios animales, nuestra industria comenzó a ser vista como menos eficiente y sustentable que otras, afectando su competitividad.
Como el SRS solo es un problema real en Chile, la lógica dice que la solución tiene que venir desde adentro y que no se puede esperar más.
Menos antibióticos
El uso de antibióticos en el cultivo de animales es una preocupación mundial de la que no se escapa la acuicultura. Durante los últimos meses, tanto la prensa local como extranjera consignó las palabras del consultor científico, y ex director del Programa Seafood Watch, Peter Bridson, que dijo que las empresas salmonicultoras chilenas usan 300 veces más antibióticos que los productores noruegos. Esto provocó que la Food and Drug Administration (FDA), de Estados Unidos, emitiera un nuevo reglamento destinado a detener el uso rutinario de antibióticos en animales. Y que la advertencia que ha hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 2002, nuevamente saliera a flote: según ella, hay que tener cuidado con el uso indiscriminado, pues la aparición de resistencia a estos agentes antimicrobianos podría limitar en forma importante las opciones terapéuticas requeridas en salud humana.
Sernapesca, organismo que fiscaliza que no queden residuos de antibióticos en los salmones que se exportan, fue enfático en señalar que el salmón que llega a las mesas está completamente dentro de la norma sanitaria y su carne es inocua. Sin embargo, cuando algunos medios publicaron que Lusamerica -compañía que distribuye el salmón chileno en los supermercados de las ciudades de la costa oeste de Estados Unidos- anunciaba que desde ahora se abastecería de productos noruegos y escoceses, y que la poderosa empresa Costco Wholesale decidió reducir la venta del producto local en 60 por ciento, la polémica se volvió a encender.
Felipe Manterola, gerente general de Salmón Chile, atribuye todo este revuelo a una campaña de desinformación. Dice que el salmón nacional solo usa antibióticos recomendados por el Sernapesca y la Organización de la Salud Animal. Y que si bien a la OMS le preocupa el uso de antibióticos, la industria del salmón no ocupa ninguno que sea crítico para la salud humana. Además, sostiene que ninguna de las empresas mencionadas ha dejado de comprarle salmón a Chile.
Víctor Martínez abre la mirada:
La industria se encuentra entre la espada y la pared: si deja de tratar la enfermedad como lo viene haciendo, la mortandad podría alcanzar el 90 por ciento. Y si sigue como está, los costos de producción van a ser cada vez más elevados. Piensa que el mercado puede llegar a pagar hasta un dólar más por un pescado que nunca recibió antibióticos y que solo por el tema del SRS los costos de producción son más caros que los de Noruega, que es nuestro principal competidor. Por otro lado, los que sobreviven a la enfermedad igual crecen menos, afectando su precio final. Bajar la ingesta de antibióticos es urgente y si la industria quiere dar un salto ahora que recuperó la estabilidad después del ISA, tiene que invertir en prevención. Tenemos que ocupar la genética para hacer peces más resistentes.
Vacuna perfecta
Un camión con 20 mil litros de agua de mar llega a la Unidad de Investigación y Desarrollo del laboratorio farmacéutico Centro VET, ubicado en Cerrillos. Traída desde Algarrobo, abastece una minisalmonera que cuenta con 150 estanques con 10 mil salmones traídos de Puerto Montt que el laboratorio farmacéutico ocupa en sus experimentos.
El Centro VET tiene una larga trayectoria en la creación de vacunas para evitar enfermedades como el SRS. Pero ni la versión inyectable que crearon en 2007 ni la vacuna oral con la que innovaron dos años después han podido controlar definitivamente la enfermedad, que según el gerente general de la compañía, David Farcas, sigue ocupando sus energías.
Si en 2009 logramos controlar el virus ISA, que causó la mortalidad más grave de la que se tenga registro en Chile y que ahora es menor al 0,1 por ciento, cómo no vamos a ser capaces de fabricar una vacuna realmente eficiente para el SRS -se pregunta Farcas.
Su obsesión es dar con una vacuna que proteja al salmón más tiempo y mejor de lo que lo ha logrado. Ya sabe que inyectarlos una vez y cuando son chicos no basta, porque después de seis meses el efecto de la vacuna se disipa y la mortalidad se dispara otra vez. Y que vacunarlos oralmente mediante el alimento y cada cuatro meses es más efectivo, pero insuficiente para reducir a cero la mortalidad por SRS que con vacunas como las suyas, asegura, bajó de 30 a 5 por ciento.
Hemos avanzado muchísimo como industria, pero el SRS sigue siendo un desafío -dice Farcas sobre una patología complicada: todos los años, su laboratorio tiene que hacer una reactualización en terreno del SRS porque la bacteria se termina adaptando al medio y va mutando. Es tremendamente resistente.
Nuestra próxima apuesta son las vacunas autógenas. Una versión que promete responder a los distintos tipos de SRS que se conocen a la fecha y en la que venimos trabajando hace cinco años. Necesitamos crear peces más resistentes. Queremos crear una vacuna muy potente. Que cuando los salmones sean desafiados por la bacteria en el agua vean al enemigo mucho más grande de lo que es. Y digan: «Chuta, a esta bacteria ya la conozco, y me voy con todo contra ella» -explica Farcas.
Setenta personas de las 400 que componen el Centro VET trabajan con esa misión en la Unidad de Investigación y Desarrollo. En colaboración con universidades como la Católica de Santiago y la de Valparaíso y la Andrés Bello, entre otras, han invertido en tecnologías y cuentan con un presupuesto de seis millones de dólares al año, que proviene en el 35 por ciento del Estado.
El Centro VET quiere ser el primero en llegar a una solución efectiva y para eso trabaja en estricto secreto. En este laboratorio farmacéutico todos firman contratos con cláusulas de confidencialidad. Y nadie, salvo cinco personas, conoce la receta. El resto solo la sabe a pedazos.
Probablemente hay competidores que están en lo mismo que nosotros y si alguien llega a soplarle lo que hacemos a la empresa del lado, sería muy injusto. Hay mucha inversión en juego y la filtración es un riesgo real que no podemos correr -dice Farcas sobre una oportunidad de negocio que no están dispuestos a dejar pasar: son cientos de millones de dólares los que hay en juego.
La bacteria y su víctima
¿Cómo se comporta la bacteria que ataca a los peces chilenos? Y, ¿de qué manera interactúa con el salmón? Las preguntas rondan a Cristián Bravo en el laboratorio de la U. de Chile, mientras se pone guantes azules como los de los cirujanos. Dentro de una sala de cultivo, lo esperan células de salmón atlántico normales e inmunes que cría pacientemente para desafiarlas con SRS. Bravo las mira por el microscopio. Sobre un fondo blanco, flotan diminutas y en un líquido con que las alimenta para que se multipliquen.
Ahora tengo un millón de células, pero necesito triplicarlas -dice mirando las botellas que guarda en una campana de cultivo celular.
Bravo sabe que el SRS entra a las células del pez, pero ignora qué le pasa a la bacteria en ese proceso y lo que desencadena que el salmón la deje entrar.
Al parecer hay grupos específicos de genes en la bacteria que se sobreexpresan adentro y si logramos saber cuáles son, podríamos enfocarnos en un tratamiento que actúe especialmente sobre ellos -dice Bravo.
Para llegar a esa conclusión, pasó el último año tratando de que la bacteria creciera fuera de las células del pez, para mirarla bien.
Logré extraer moléculas de RNA, que son las que generan los factores que le permiten invadir la célula del pez -dice.
La información que está en esas moléculas de RNA la secuencia. Un Excel va arrojando valores que reflejan las características de cada una de ellas, mientras Phillip Dettleff (28) -otro de los científicos de la Chile y candidato a doctor- estudia los más de 16 mil genes del salmón que reaccionan ante el ataque de la bacteria y ve sus diferencias.
Junto a Víctor Martínez, Phillip Dettleff publicó, a principios de 2015 en la prestigiosa revista Fish and Shellfish Inmunology, uno de sus últimos experimentos al respecto. En 2009, desafió intraperitonealmente a 29 familias de salmón atlántico con la misma dosis de bacteria para evaluar cuánto tardaban en morir. También tomaron muestras a individuos que tenían signos de la enfermedad, y a algunos que sobrevivieron para comparar la respuesta inmune de ambos.
Los resultados fueron sorprendentes, porque vimos cómo algunos salmones no solo pasaron el período de infección y permanecieron vivos, sino que prácticamente sobrevivieron sin bacterias. Esto significa que se infectan, pero no contagian la bacteria, sino que la eliminan sin necesidad de antibióticos, lo que podría permitir a los productores seleccionar a los salmones reproductores para tener una población resistente -dice Martínez.
Es como si eligieras el caballo que corre más rápido -ejemplifica Phillip, mientras a su alrededor sus compañeros extraen tejido de hígados de salmones para el análisis de datos.
El investigador Álvaro Machuca (33) es uno de ellos. Siguiendo una receta como de cocina, lleva las muestras a baño María, a una temperatura de 60 grados Celsius para que suelten el material genético. Luego, las somete a reactivos para purificarlo.
A veces sueño con experimentos. Los científicos somos ñoños y estamos hasta en la ducha pensando en cómo resolver esto -dice Machuca. Su obsesión hoy es estudiar a nivel genético las membranas celulares de la bacteria y ver cómo responden a medios de cultivo con más o menos hierro. Un paper que lleva su firma está pronto a publicarse en la revista Plos One.
Es importante porque describe por primera vez numerosos genes que la bacteria tiene y, que asociados al hierro, le permiten sobrevivir dentro del pez -dice.
Víctor Martínez se rasca su barba y agrega:
Nosotros sabemos que la industria necesita tener resultados rápidos, pero lo que nos importa no es llegar primeros, sino entender los procesos. Tiene que ser sólido.
Álvaro Machuca asiente con la cabeza. Pero hay algo que le preocupa:
A veces uno se estresa y se frustra. Es que en ciencia nada te resulta a la primera, pero a la vez sientes la presión de no saber cómo vas a vivir. Nosotros trabajamos a honorarios y por proyecto, y cuando este se acaba, después de uno o dos años, la universidad no te mantiene, te quedas sin nada. A veces me pregunto para qué devanarse los sesos por encontrar una solución que va a beneficiar a las empresas. Pero después tomo una pipeta y me doy cuenta de que hay un montón de información allí que está en nuestras manos, y que si no la ocupamos se va a perder.
Cristián Bravo concuerda.
Desabotonándose el delantal blanco, agrega:
Por eso es que encontrar una solución para el SRS es tan importante. Aliviaríamos el sufrimiento de los salmones, ayudaríamos al progreso de Chile, pero a la vez sentaríamos un precedente de lo que la ciencia en este país es capaz de hacer. Es como cuando tu equipo se va a penales y tú logras definir el partido y haces el gol. Si acertamos, pasaremos a la posteridad.
Por Gabriela García. Fuente/emol/ www.chiledesarrollosustentable.cl www.facebook.com/ChiledesarrollosustentableCDS/ #medioambiente
Desarrollo Sostenible
BCI, Natura y Mercado Libre lideran el ranking Merco Responsabilidad ESG como las empresas más responsables de Chile
Rodrigo Alvial, director general de Merco Chile, afirma que “las empresas mejor valoradas son aquellas que no solo declaran compromisos con la sociedad, el medioambiente, y la ética, sino que las que la integran de forma consistente en su gestión y en su relación con todos sus grupos de interés”.
El Monitor de Reputación Corporativa (Merco) dio a conocer los resultados del ranking Merco Responsabilidad ESG 2025 con las 100 empresas más responsables en los ámbitos medioambiental (E); con los trabajadores, los clientes y la sociedad (S); y a nivel ético y de gobierno corporativo (G).
En los tres primeros lugares figuran BCI, Natura y Mercado Libre.
Los 10 primeros lugares del ranking general lo completan Banco de Chile, Colún, Metro de Santiago, Copec, Nestlé, Entel y la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS).
BCI lidera los subranking de las organizaciones más responsables en los ámbitos interno, clientes y sociedad, y también de ética y gobierno corporativo. El listado de las empresas más responsables con el medioambiente es encabezado por Natura.
Rodrigo Alvial, director general de Merco Chile, destaca que “las empresas más responsables son aquellas cuyo comportamiento ambiental, social y de gobierno corporativo es coherente con el impacto que generan en la sociedad. Esa coherencia entre declarar y hacer, lleva a una compañía a ser considerada responsable”.
El sector con mayor número de empresas en esta nueva edición del ranking Merco Responsabilidad ESG es alimentos con 17 compañías, destacando en las primeras posiciones Colún, Nestlé y Carozzi. Otros sectores con alta participación en el ranking son Banca e Instituciones Financieras, Retail y Tecnología, cada uno con 15 compañías seleccionadas.
Las empresas que este año se integran al ranking 100 son: Iansa (lugar 47), Lipigas (49), Collahuasi (79), Aceros Aza (82), Consorcio (84), Pedidos Ya (85), La Féte (87), Uber (88), Vida Cámara (92), Teck (95) y Fintual (98).
El estudio fue realizado entre abril de 2025 y marzo de 2026, y se basó en 61.342 encuestas a nivel nacional, incluyendo asociaciones de consumidores, sindicatos, ONG, representantes del gobierno, analistas financieros, expertos en sostenibilidad, periodistas, gerentes y directores de empresas, social media managers. Además, se consideraron evaluaciones de consumidores, trabajadores de grandes empresas. Asimismo, se analizaron políticas e indicadores objetivos de cada una de las empresas en los ámbitos evaluados y un análisis de las conversaciones generadas en medios digitales y redes sociales sobre las compañías relacionadas con ética, responsabilidad social y responsabilidad medioambiental.
El director general de Merco Chile, explica que la reputación de una empresa se construye a partir de su comportamiento, expresada en cómo gestiona sus impactos ambientales, sociales y de gobierno corporativo. “Las empresas mejor valoradas son aquellas que no solo declaran compromisos ESG, sino las que la integran de forma consistente en su gestión y en su relación con todos sus grupos de interés”, afirma.
Ranking Merco de Responsabilidad ESG (los 10 primeros)
Ranking Merco de Responsabilidad ESG por sector
Empresas que encabezan los rankings sectoriales
Rankings ESG
Además del ranking general, se han elaborado tres rankings individuales, uno para cada una de las variables E (medioambiente), S (ámbito interno, clientes y sociedad) y G (nivel ético y gobierno corporativo), encabezado respectivamente por Natura (E), BCI (S y G):
- Natura (1º) es la empresa más responsable con el medioambiente, seguida de BCI (2º) y Colun (3º).
- BCI (1º) lidera el ranking social, por delante de Banco de Chile (2º) y de Mercado Libre (3º).
- En lo relativo al buen gobierno, BCI (1º) es la compañía que se sitúa en primera posición. Le siguen Banco de Chile (2º) y Mercado Libre (3º).
Sobre MERCO
La participación en Merco Responsabilidad ESG no tiene coste para las empresas y la posición de estas en el ranking depende exclusivamente del reconocimiento reputacional en los diferentes stakeholders.
Merco Responsabilidad ESG no recibe subvención o patrocinio alguno, se financia exclusivamente a través de la comercialización de los informes confidenciales a quienes libremente lo soliciten una vez publicados los resultados y, para reforzar su independencia, no hace consultoría.
En la actualidad Merco elabora Merco Empresas, Merco Líderes, Merco Responsabilidad ESG, Merco Talento, Merco Sociedad, Merco Talento Universitario, Merco Digital y Merco Salud (antiguo MRS). Tiene presencia en España, Colombia, Argentina, Chile, Ecuador, Bolivia, Brasil, México, Perú, Costa Rica, Panamá, Portugal, Italia, Uruguay, Guatemala, República Dominicana, Paraguay, Honduras, El Salvador, Florida y Texas (EE. UU.), siendo el monitor líder en todo América Latina.
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Desarrollo Sostenible
Medio Ambiente busca recuperar Lago Vichuquén: MINISTRA TOLEDO INICIA PROCESO PARA AVANZAR EN SU DESCONTAMINACIÓN
La secretaria de Estado firmó la resolución para comenzar la elaboración de una norma que establecerá límites a distintas sustancias que hoy afectan la calidad del agua, como el exceso de nutrientes.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, dio un paso fundamental para la recuperación del Lago Vichuquén, en la Región del Maule, que ha enfrentado una importante crisis ambiental y sanitaria producto de la contaminación de sus aguas. Se trata del inicio de la elaboración del anteproyecto de normas secundarias de calidad ambiental para este ecosistema, que permitirá mejorar la calidad de sus aguas y protegerlo para quienes viven y visitan la zona.
La secretaria de Estado luego de firmar la resolución que da inicio oficial a la creación de la norma, afirmó que “dada la crítica situación del Lago Vichuquén decidimos agilizar el inicio de la creación de esta norma y trabajaremos para concretarla lo antes posible. Tras esto, desarrollaremos un plan de descontaminación. Este proceso es un paso importante para recuperar sus aguas y cuidar su biodiversidad, pero también para mejorar la calidad de vida de las comunidades”.
Para avanzar en este objetivo, la norma establecerá límites a distintas sustancias que hoy afectan la calidad del agua, como el exceso de nutrientes. Este proceso abarcará todo el sistema lacustre, incluyendo el lago Vichuquén, la laguna Torca y el estero Llico, con el fin de enfrentar de manera integral esta problemática y avanzar hacia una solución definitiva,
Este trabajo se apoya en estudios científicos y monitoreos que han evidenciado la necesidad de actuar con mayor fuerza para proteger el lago. A partir de ahora, se comenzará a construir una propuesta que también considerará la opinión de la ciudadanía, abriendo espacios para que vecinos, organizaciones y distintos actores puedan aportar con su experiencia y conocimiento del territorio.
Tras contar con una norma de calidad para el Lago Vichuquén se podrá elaborar un plan de descontaminación ambiental, instrumento que establecerá medidas y acciones específicas con la finalidad de recuperar este ecosistema y sus especies.
La ministra Francisca Toledo añadió que recuperar el lago no solo es una tarea ambiental, “también es una oportunidad para fortalecer el turismo, las actividades recreativas y la identidad local. Un entorno más sano beneficia directamente a las personas y ayuda a proyectar un desarrollo más sostenible para la comunidad de Vichuquén y sus alrededores”.
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Desarrollo Sostenible
CON LA GASOLINA DISPARADA, CORRER SALE MUCHO MÁS CARO DE LO QUE PARECE
Intentar emular a Fernando Alonso en los desplazamientos diarios de casa al trabajo no es una buena idea. Porque aparte de generar más estrés y más situaciones de riesgo, afecta a nuestro bolsillo más de lo que podríamos pensar.
Es evidente que conduciendo más rápido se llega antes, aunque la diferencia puede ser pequeña cuando el tráfico está condicionado por atascos, semáforos, etc. Sin embargo, conduciendo más rápido visitamos la gasolinera más a menudo. Entonces, ¿cuánto tiempo se gana en realidad? ¿Cuánto sube el consumo? ¿Merece realmente la pena apostar por la velocidad?
Consumo frente a velocidad
El consumo de combustible depende de la velocidad de una forma bastante simple de entender. Por un lado, el funcionamiento de los motores de combustión, incluso con el coche completamente parado, consume. Así, si nos desplazamos a una velocidad muy baja, del orden de 20 km/h, el gasto será grande en relación al espacio recorrido.
Por otro lado, la fricción con el aire crece con el cuadrado de la velocidad, por lo que conducir por encima de los 100 km/h también implica un consumo considerable. Además, están las pérdidas por rodadura, prácticamente independientes de la velocidad y sujetas a la distancia recorrida.
Combinando todos los factores, el consumo óptimo se obtiene a una velocidad que, en función del coche, está entre los 60-90 km/h.
La Agencia Europea de Medio Ambiente usa el modelo matemático COPERT para calcular las curvas de consumo de coches típicos, tanto de gasolina como híbridos y otros combustibles. En nuestro estudio, realizado específicamente para este artículo, hemos hecho los cálculos para un coche híbrido de tamaño medio/grande.
No consuma noticias, entiéndalas.

Cuestión de física
Los valores de referencia son representativos de una gran variedad de coches, tanto berlinas como SUV. En cualquier caso, aquí el dato de interés no es el valor absoluto del consumo, que para nuestro coche particular puede ser menor. El factor clave es cómo aumenta el consumo a grandes velocidades. Este es un comportamiento universal, basado en leyes físicas.
Por otro lado, está el sobreconsumo asociado a un estilo de conducción más agresivo, con aceleraciones y frenadas. Esta componente penaliza el consumo a mayor velocidad, sin disminuir significativamente el tiempo de desplazamiento. Por eso, ignoraremos en nuestros cálculos ese efecto, que por otra parte es imposible de modelar.
Estudiando trayectos reales
Queremos estudiar el impacto de la velocidad en situaciones como las de miles de personas que diariamente se desplazan en coche. Para ello, hemos tomado como ejemplo cinco trayectos reales desde casa hasta el trabajo en la Comunidad de Madrid. Los trayectos comprenden tramos urbanos –en Alcobendas, Madrid, Móstoles, Las Rozas, Tres Cantos y Vallecas– y tramos en las carreteras A3, A5, A6, M30, M40, y M607 de distinta consideración. Como ejemplo, la fracción de recorrido en carretera con límite de velocidad superior a 90 km/h varía entre el 73 % y el 43 %.

Hemos calculado las rutas usando Google Maps y hemos obtenido información de los límites de velocidad a través de OpenStreetMap. Como resultado, para cada una de las cinco rutas, preparamos una tabla que agrupa tramos por límite máximo de velocidad.

Estos límites nos proporcionarán valores de referencia para la velocidad en cada tramo. Así, conocida la longitud de cada tramo y su velocidad de referencia, un cálculo simple nos permite calcular el tiempo total empleado en el desplazamiento –suponiendo el caso ideal de ausencia de atascos y semáforos–.
Además, usando los datos de consumo típico, podemos calcular también el consumo de gasolina, suponiendo que existe una velocidad constante.
¿Más rápido es mejor?
A continuación, investigamos cuánto tiempo se ahorra desplazándose más rápido y cuánto más se consume. Aquí, hacemos una suposición razonable:
- Para los tramos urbanos con límite hasta 50 km/h, siempre consideraremos velocidad igual al límite legalmente establecido. Esta simplificación es necesaria porque, al aumentar la velocidad, también aumentan las pérdidas por frenada (algo frecuente en entorno urbano) y, como se ha mencionado, es imposible modelar adecuadamente estas variaciones.
- Para los tramos en carretera, consideraremos dos casos: velocidades 20 % mayores al límite y velocidades 40 % mayores. Es decir, si el límite está en 100 km/h, supondremos velocidades de 120 km/h y 140 km/h, respectivamente. Lo cual está bastante en línea con lo observado diariamente.

Los resultados no dejan lugar a dudas: pisar el acelerador sale muy caro. Para ahorrar un 10 % de tiempo gastamos ¡30 % más de combustible! Y esto es similar para todos los trayectos. Con una velocidad 20 % mayor al límite, el gasto de combustible triplica al ahorro de tiempo en los trayectos 1, 2, 3 y 5 y casi lo quintuplica en el trayecto 4. Y, para una velocidad 40 % mayor, las cifras de consumo se disparan.
Por otro lado, si no apuramos el límite de velocidad, el ahorro relativo de combustible es bastante comparable al incremento relativo del tiempo de viaje. La gran disparidad entre ambos solo aparece a velocidades elevadas.
Pisar el acelerador hace daño al bolsillo y al planeta
Naturalmente, los detalles de consumo varían de un modelo de automóvil a otro, dependiendo del motor, la aerodinámica, el combustible y otras características. No obstante, los resultados cualitativos obtenidos aquí son extrapolables a coches de gasolina o diésel de diversos tamaños. Como hemos señalado, el incremento de consumo a gran velocidad es enorme y está basado en leyes físicas. Por tanto, la conclusión de que el gasto adicional excede con creces el ahorro de tiempo tiene un carácter bastante general.
Asimismo, pisar el acelerador también sale muy caro para el planeta. Las emisiones de CO₂ y otros gases son proporcionales al consumo. Por lo que ahorrar unos pocos minutos se traduce en una contaminación bastante mayor.
En términos generales, como sabemos, la huella de emisiones por viajero es inferior en transporte público que en coche privado, y más aún en áreas urbanas. Encima, cuando el vehículo viaja con un solo ocupante, este consumo y esas emisiones recaen íntegramente sobre un único viajero, empeorando aún más el balance.
Para esos casos en que el uso del coche es inevitable, no deberíamos olvidar que la velocidad no compensa, ni para el bolsillo ni para el planeta.
Fuente/The Conversation/Creative Commons
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Desarrollo Sostenible
Primer Consejo de Gabinete de la Ministra Francisca Toledo liderado por el Presidente José Antonio Kast.
Junto al nuevo gabinete se trataron temas urgentes para el país. La ingeniera civil industrial de 40 años está desde 2022 en Libertad y Desarrollo, donde se especializó en recursos naturales y cambio climático.
Francisca Toledo Echegaray (40) Ministra del Medio Ambiente del presidente, José Antonio Kast, es una ingeniería civil industrial con mención eléctrica de la Universidad Católica.
La Secretaria de Estado participó en los dos gobiernos de Sebastián Piñera. Primero, entre 2010 y 2014, Toledo fue asesora del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, con Cristián Larroulet, en temas como educación y telecomunicaciones.
Y en la segunda administración tuvo dos posiciones. Entre marzo del 2018 y junio del 2020 fue asesora de gabinete de la Presidencia de la República, desde donde le tocaba interactuar con carteras como Obras Públicas y Medio Ambiente, recuerda un integrante de ese gabinete. Desde 2020 a 2022 fue jefa de división de evaluación social de inversiones del Ministerio de Desarrollo Social, según detalla en su cuenta LinkedIn.
Entre ambos gobiernos, tuvo un paso por el sector privado: desde 2014 a 2017 fue primero ingeniera de estudios por tres años y luego, gerente de estrategia en la Cámara Marítima y Portuaria (Camport).
Tras el término de la segunda administración de Piñera, en 2022, Francisca Toledo entró como investigadora a Libertad y Desarrollo (LyD). La también magíster en derecho regulatorio de la UC se enfocó en temas de tramitación ambiental y el centro de estudios declara en sus áreas de estudios los recursos naturales y cambio climático.
Según consigna la página de LyD, Francisca Toledo fue uno de los editores del libro de “30 años de política ambiental: ¿hacia dónde vamos?”, donde se habla de “un progresivo debilitamiento de la gestión ambiental, ofreciendo un diagnóstico sobre las posibles causas o factores que han incidido y algunas propuestas de cara a fortalecer la gestión ambiental en los próximos años”.
Toledo, en nombre de LyD, ha ido a exponer al Congreso en materias relacionadas con la tramitación ambiental, la ley de permisos sectoriales y las capacidades de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).
En este contexto, Toledo, junto con la coordinadora del programa legislativo de LyD, Pilar Hazbun, propuso fijar mínimos de desempeños en los plazos de tramitación y alertó sobre las atribuciones de la SMA, que le entregan muchas veces el rol de “juez y parte”.
La cartera de Medio Ambiente ha sido considerada clave por las nuevas autoridades en su tarea de destrabar proyectos de inversión. Toledo ha trabajado estrechamente con Jorge Quiroz en el último tiempo y fue una de las economistas que participaron en la reunión del futuro ministro de Hacienda con economistas que habían apoyado a Evelyn Matthei tras la primera vuelta, como los expresidentes del Banco Central Rodrigo Vergara y Vittorio Corbo, y el exministro de Hacienda de Sebastián Piñera, Felipe Larraín.
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Conversación
BIOCOMBUSTIBLES Y DESCARBONIZACIÓN: BENEFICIOS CLAVE
Los biocombustibles se han afianzado como un pilar estratégico en la hoja de ruta hacia la descarbonización global. A diferencia de sus homólogos fósiles, estos carburantes se obtienen a partir de materia orgánica renovable, ofreciendo una alternativa viable para mitigar la crisis climática.
Su mayor activo reside en la capacidad para recortar drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero. No obstante, los expertos subrayan que su impacto real está condicionado por el análisis de su ciclo de vida: desde el cultivo y procesamiento hasta su transporte final. La sostenibilidad del modelo depende, por tanto, de una gestión eficiente que garantice una reducción neta de la huella de carbono.
Se distinguen varias generaciones:
- Primera generación: procede de cultivos alimentarios (maíz, caña de azúcar, soja) y produce bioetanol y biodiésel, pero genera debate por competencia con alimentos y uso de suelo.
- Segunda generación: usa biomasa no alimentaria (residuos agrícolas y forestales, cultivos energéticos no alimentarios). Suele basarse en biomasa lignocelulósica y requiere conversiones más complejas (gasificación, pirólisis), evitando presión directa sobre recursos agrícolas.
- Tercera generación: derivada de algas, con crecimiento rápido y alto rendimiento; puede cultivarse en aguas salobres o residuales, reduciendo demanda de tierra y agua dulce.
- Cuarta generación: investiga microbios o biomasa genéticamente modificada para optimizar rendimiento; aún en fases iniciales, pero con potencial significativo.
La ventaja central para la reducción de emisiones netas se apoya en el balance de carbono: la biomasa absorbe CO₂ durante su crecimiento y ese CO₂ se libera (en parte) al usar el combustible. El resultado puede ser un ciclo “casi neutro” o incluso mejor, según prácticas agrícolas y tecnología.
Además, los biocombustibles pueden aportar:
- Diversificación energética y menor dependencia de importaciones.
- Desarrollo rural (empleo en producción y procesado de biomasa).
- Gestión de residuos mediante valorización de materia orgánica.
- Menor contaminación en algunos casos frente a combustibles fósiles.
El texto insiste en que el impacto real depende de una producción sostenible (uso de tierras degradadas, menos agua y fertilizantes, minimizar deforestación) y de aplicar evaluación de ciclo de vida. Políticas de apoyo e inversión en I+D son determinantes.
El Proceso de Producción de Biocombustibles: Tipos y Tecnologías Clave
La producción de biocombustibles combina materias primas y tecnologías distintas, con retos de coste, eficiencia y sostenibilidad.
Tipos de Biocombustibles
La clasificación por generaciones se basa en la materia prima:
- Primera generación: cultivos alimentarios (maíz, caña de azúcar, remolacha, aceites vegetales). Bioetanol y biodiésel como principales. Se señalan preocupaciones por alimentos y tierra (y se menciona que en 2023 el bioetanol dominó la producción en EE. UU.).
- Segunda generación: residuos agrícolas/forestales y biomasa no alimentaria; destaca el etanol celulósico y el uso de pirólisis como vía relevante.
- Tercera generación: algas, con alto potencial por productividad y menor competencia por suelo agrícola.
- Cuarta generación: biomasa/microorganismos diseñados para maximizar lípidos o azúcares e incluso convertir CO₂ directamente en combustibles; todavía en desarrollo.
Tecnologías Clave en la Producción
Entre las tecnologías más destacadas:
- Fermentación: base del bioetanol, con hidrólisis previa (en muchos casos), fermentación y destilación; se citan mejoras en levaduras y el interés por fermentación sólida.
- Pirólisis: descomposición térmica sin oxígeno para obtener bio-oil, biocarbón y gas; el bio-oil puede refinarse.
- Transesterificación: proceso principal del biodiésel, a partir de aceites o grasas y alcohol, con catalizador; produce biodiésel y glicerina.
- Gasificación: convierte biomasa en syngas (CO e hidrógeno), utilizable para energía o para combustibles líquidos (Fischer-Tropsch).
Desafíos y Oportunidades
Persisten retos: sostenibilidad en primera generación y costes/eficiencia en segunda y tercera. Aun así, la innovación tecnológica y la biotecnología abren oportunidades para mejorar rendimientos y reducir costes, apoyadas por políticas públicas e inversión en I+D.
Biocombustibles vs. Combustibles Fósiles: Análisis Comparativo y Beneficios Ambientales
Los combustibles fósiles (petróleo, carbón, gas natural) han sostenido el sistema energético por su densidad y disponibilidad, pero su combustión libera grandes cantidades de GEI, especialmente CO₂, reforzando el cambio climático (se cita al IPCC sobre el aumento de CO₂ por actividad humana).
Los biocombustibles, al proceder de biomasa renovable, pueden emitir menos CO₂ neto si el CO₂ liberado se compensa parcialmente con el CO₂ absorbido durante el crecimiento. Sin embargo, la sostenibilidad depende de cómo se produzcan: una cadena insostenible puede provocar deforestación, pérdida de biodiversidad o presiones sobre el suelo y alimentos.
Ventajas ambientales señaladas:
- Reducción de emisiones de carbono (no siempre neutros, pero potencialmente menores que fósiles).
- Biodegradabilidad superior en derrames.
- Renovabilidad frente a recursos fósiles finitos.
- Menor toxicidad en general.
También se reconocen límites: necesidad de tierra y recursos si se escala, y eficiencia energética variable. El texto apunta a la biomasa avanzada (residuos, algas, lignocelulosa) como vía prometedora mediante biocombustibles de segunda y tercera generación.
Aplicaciones Prácticas de los Biocombustibles: Sector Transporte y Más Allá
Los biocombustibles tienen un papel relevante en la descarbonización, especialmente por su compatibilidad con infraestructuras y motores existentes en algunos casos.
Biocombustibles en el Transporte: Un Cambio de Paradigma
El transporte es un gran emisor de GEI y consumidor de energía. Los biocombustibles ofrecen una reducción gradual de la huella:
- Bioetanol: de fermentación de azúcares/almidones (maíz, caña, remolacha); se usa como aditivo o combustible, con mezclas habituales en muchos países.
- Biodiésel: de aceites vegetales o grasas animales; puede usarse en motores diésel con cambios mínimos y reduce partículas y contaminantes.
- Biocombustibles avanzados: en desarrollo para mejor rendimiento y menor impacto, apoyados por avances en biotecnología.
Más Allá del Transporte: Aplicaciones Diversas
El texto amplía usos más allá de la movilidad:
- Calefacción y refrigeración: bioetanol/biodiésel en edificios y procesos industriales.
- Generación de energía: electricidad y calor con biomasa y biocombustibles.
- Industria química: materias primas para plásticos, solventes y lubricantes, reduciendo dependencia petroquímica.
- Aviación: desarrollo de bioqueroseno como vía para un sector difícil de electrificar; se menciona inversión de empresas como Neste.
Desafíos y Oportunidades
Los principales retos: sostenibilidad (tierra, agua, competencia alimentaria) y viabilidad económica (costes aún superiores en algunos casos). Las oportunidades pasan por biocombustibles avanzados, nuevas materias primas (algas, residuos) y políticas públicas adecuadas.
Incentivos y Políticas Públicas para la Adopción de Biocombustibles: Un Vistazo Global
La adopción a gran escala depende de políticas públicas e incentivos:
- Incentivos fiscales: exenciones, créditos y subsidios; se cita Brasil y programas de apoyo al etanol como ejemplo de impulso.
- Mandatos de mezcla (blending mandates): porcentajes obligatorios de biocombustibles en gasolina/diésel; se menciona el Renewable Fuel Standard (RFS) en EE. UU., con demanda garantizada, aunque requiere equilibrio con seguridad alimentaria y uso del suelo.
- I+D: financiación para biocombustibles avanzados y nuevas materias primas; se menciona la UE y Horizon Europe.
- Normativas ambientales y estándares de sostenibilidad: emisiones más estrictas y criterios sobre agua, suelo y biodiversidad para asegurar sostenibilidad real.
- Apoyo a la agricultura: subvenciones, crédito y prácticas sostenibles para materias primas.
Se remarca que el éxito exige diseño cuidadoso, implementación efectiva, adaptación local y evaluación continua, además de colaboración e intercambio de buenas prácticas.
Desafíos y Oportunidades Futuras: El Rol de los Biocombustibles en un Futuro Sostenible
El futuro de los biocombustibles combina obstáculos y potencial. El gran desafío es la sostenibilidad: evitar competir con alimentos y degradar tierras, motivo por el que crece el interés por segunda y tercera generación (residuos, lignocelulosa, algas). También pesan la eficiencia de conversión, los costes y la necesidad de infraestructura de distribución y almacenamiento.
Aun así, la presión por reducir GEI y la demanda de alternativas limpias impulsan el sector. Las algas destacan por productividad y menor dependencia de tierra y agua dulce, además de capturar CO₂ durante el crecimiento. El papel de las políticas públicas (incentivos, mandatos, apoyo a I+D, estándares y objetivos de emisiones) es decisivo, y el Análisis de Ciclo de Vida (ACV) se plantea como herramienta para medir el impacto real.
Como vía de futuro, se menciona la combinación con captura y almacenamiento de carbono (CCS), que podría llevar a biocombustibles con huella de carbono muy baja o incluso negativa, especialmente relevante para descarbonizar el transporte.
Fuente/Ambientum
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