Medio Ambiente
REGRESA LA CONTAMINACIÓN: EXPERTOS ESPERAN ALTO AUMENTO EN NIVELES DE ESMOG PARA SANTIAGO Y ALZA EN CONSUMO DE LEÑA
La crisis sanitaria puso en segundo plano la contaminación del aire. Pero con un considerable aumento del parque automotriz producto de la pandemia, la presencia de la sequía, y el uso de la leña como calefacción, advierten que los periodos críticos podrían ser más extensos.
Hasta 2019 las preemergencias ambientales y los niveles altos de contaminación atmosférica, eran frecuentes. Ese año, entre los meses mayo-agosto, hubo 446 horas de episodios críticos. La cifra, entregada en el balance 2019 de la Gestión de Episodios Críticos en la Región Metropolitana, fue menor a las 503 del año 2018, y las 915 horas del año 2015, pero de todos modos preocupante.
Esa regularidad en episodios de contaminación cambiaron drásticamente en 2020. El confinamiento y la baja circulación vehicular que obligó la vida en pandemia produjo el denominado “efecto cuarentena”, con cifras atípicas para Santiago y otras ciudades del país. Ese año en el invierno la capital registró la mejor calidad del aire durante los últimos 30 años.
En 2020 y debido a las cuarentenas, hubo una considerable disminución de los niveles de contaminación en Santiago. “Esto se puede asociar a la disminución de circulación vehicular, pero también a la disminución de otras actividades, como la actividad industrial, la construcción, etc.”, dice Patricio Pérez, académico del Departamento de Física Universidad de Santiago.
En pandemia la norma fue restringir las salidas. “Mucha gente cambió su trabajo presencial por trabajo a distancia, muchas empresas cerraron, lugares de comercio estaban restringidos, restaurantes cerrados, aforos reducidos, concentración de horarios, estudiantes superiores en sus casas y muchos de enseñanza media y básica en modo regulado, explica Luis Carrasco académico de la Escuela de Prevención de Riesgos y Medio Ambiente de la Universidad Tecnológica Metropolitana, sobre un fenómeno que significó menos gente en las calles, y en menos automóviles, menos atochamiento, menos empresas contaminantes, y altas temperaturas incluso en invierno lo que evitó el uso de chimeneas.
La evolución de la pandemia, con menores cifras de contagios y mayor libertades, sin embargo, han dejado esas cifras como una anécdota. “Ya en 2021 los niveles de contaminación volvieron a subir a cifras similares a las del 2019″, apunta Pérez.
Este año ya en abril en Santiago se aprecian cielos muchos más grises. Y los meses de invierno que se estiman con muchas menos lluvias, anticipan un escenario complejo.
La regularidad en episodios de contaminación cambiaron drásticamente en 2020.
La urgencia de la crisis sanitaria dejó de algún modo de lado la urgencia de la contaminación ambiental. Para el experto en Calidad del Aire y doctor en Ingeniería Ambiental de la Universidad de Santiago, Ernesto Gramsch, se trata de un fenómeno que no se está tomando con la relevancia que debería, “creo que todavía no se le está dando la importancia debida, probablemente porque todavía no llegamos al período de episodios críticos que es entre mayo y julio”.
Vehículos y uso de leña
Un efecto evidente de la pandemia en las calles es el mayor número de autos en circulación. En 2021 se comercializaron 415.581 unidades de autos nuevos en el país, un 60,6% más que en 2020. Fue el segundo año con más altas ventas de autos, luego de las 417.038 unidades de 2018. Más del 70% de los hogares en Chile tiene un auto, indica un estudio Cadem.
Carrasco explica que la contaminación en Santiago mayoritariamente se distribuye en un 30% por automóviles, congestión y mala mantención de los autos. Un 30% más por empresas contaminantes que están la Santiago, y otro 30% por el uso de chimeneas, mayoritariamente en el sector alto.
Además, con los retiros de dineros previsionales en los últimos dos años, para muchos implicó la posibilidad de comprar automóviles. Eso, indica Carrasco, alentó a que subieran las compras de automóviles y camionetas. “Incluso se presentó un déficit de stock de autos nuevos. También subieron los precios y aumentaron compras de vehículos usados, no solo para transporte, sino también para temas comerciales”, dice sobre una situación que derivó en más autos en las calles y en un problema con más congestión y más embotellamientos que genera contaminación.
¿Afectará los nieves de la contaminación atmosférica? “Más autos con 10 años de antigüedad significa más contaminación. La condición climática de 10 años de sequía y un nuevo año seco en una olla geográfica puede ser compleja e insostenible”, subraya Carrasco.
Waldo Quiroz, académico del Instituto de Química de la Universidad Católica de Valparaíso, explica que las principales fuentes de contaminación del aire en ciudades es el tráfico vehicular y la quema de leña. “En Santiago la quema de leña está prohibida y el tráfico vehicular tiene restricciones ante emergencia y pre-emergencias. Este tema siempre ha tenido relevancia a nivel nacional, por algo la calidad del aire en Santiago ha mejorado a pesar del incremento de vehículos”.
Pérez añade que si bien el actual parque vehicular es bien grande, tiene tecnologías mayoritariamente limpias. En ese sentido, la contaminación se puede atribuir no solo a los vehículos sino también a las fluctuaciones de la meteorología y al uso de leña en la calefacción. “Para este año, para evitar que la contaminación alcance niveles elevados hay que poner énfasis en la fiscalización de que se cumpla la prohibición del uso de leña, las emisiones de los vehículos más viejos y de las emisiones industriales”.
“Va a ser más alta que los dos últimos años y probablemente va a ser similar al año previo a la pandemia. También depende de la cantidad de gente que use leña para calefacción, cocina, etc.”, apunta Gramsch. Y ese uso de leña para calefacción aumentar. “Como hay muchos inmigrantes en la zona baja de Santiago (Estación Central, Pudahuel, Renca, Quilicura, Cerro Navia, Lo Prado), puede que haya un aumento en el uso de leña para distintos fines”.
“El uso de combustibles fósiles versus el uso de la leña como elemento más barato y popular también nos pone en una encrucijada. Un sistema de transporte aglomerado, que en sus horas punta no existe ni 30 centímetros de distancia entre pasajero y pasajero, invita a usar los automóviles”, plantea Carrasco.
Para Quiroz es poco probable que la contaminación sea peor que otros años. Lo que será peor, dice, podrían ser las restricciones. “En las épocas donde la dispersión de la contaminación atmosférica es más mala, como en invierno, es de esperar que las emergencias sean mas frecuentes y las restricciones vehiculares, actividades deportivas y a la industria sean mucho más extensas”, señala de un escenario que podría considerar períodos con restricciones de automóviles de varios dígitos, industrias cerradas por varios días, suspensión de actividades deportivas y escolares más extensas que antes, algo que ya ha pasado en años particularmente críticos.
Tiempos de sequía
La contaminación atmosférica se presentará en un escenario complejo además por la sequía. Al haber menos precipitaciones no ocurre la limpieza típica del aire que se ve después de una lluvia. Sin embargo, dice Gramsch, el efecto de la lluvia es muy acotado: “El efecto real es que al haber menos precipitaciones y temperaturas levemente más altas, hay más dispersión de los contaminantes y vamos a ver concentraciones menores a los años con más lluvia”.
Las precipitaciones siempre han sido una vía natural de limpieza de la atmósfera. Con menores precipitaciones, los gases y partículas atmosféricas tendrán un mayor tiempo de residencia, indica Quiroz. “Es de esperar que esta contaminación entonces tenga efectos negativos, pero en mayores períodos anuales. Premergencias o emergencias que duraban antes un par de días podrían extenderse más tiempo”.
¿Qué medidas se deberían implementar? Para Gramsch la más relevante es mejorar el transporte público (metro y micros) de manera que haya menor uso de vehículos particulares, “cerca de un 40% de la contaminación por material particulado proviene de los vehículos”. Otra medida sería mejorar la fiscalización sobre el uso de leña (estufas, cocinas, quemas abiertas, etc.) en las comunas del sector bajo de Santiago.
La solución, dice Carrasco no es aumentar o agrandar calles, “la solución es incentivar que la gente baje del autos, un compromiso personal de la gente a bajarse del auto y a contaminar menos”. Para ello se pueden considerar cosas como, entregar más puntos al trabajador que es contratado que llega caminando o en bicicleta al trabajo, que la calefacción limpia sea más barata para evitar el uso de leña y de combustible fósil, dice sobre algo que requiere un trabajo de educación sustentable en los colegios “desde la etapa de pre básica, básica, media y luego superior en el trabajo y en las juntas de vecinos”.
“Yo creo que se hace urgente, no solo a nivel nacional, sino que, a escala mundial, acelerar la adopción de los automóviles eléctricos, de forma de acelerar la transición tecnológica”, señala Quiroz.
Llevar los impuestos de este tipo de automóviles al mínimo posible o algún otro beneficio a la larga, se podría transformar dice Quiroz en un ahorro para la sociedad. “La pérdida de salud y de vidas por este tipo de contaminación, la pérdida de eficiencia laboral por las restricciones, son externalidades negativas que finalmente las termina pagando el estado con sistemas de salud saturados”.
La contaminación del aire ya está presente y puede empeorar. Se requiere entonces, indica Carrasco un compromiso para modificarla: “La no contaminación es un esfuerzo y compromiso colectivo, y rechazar el modelo de consumo y de bienestar a costa de la contaminación desatada”.
Fuente/Qué Pasa Chile Desarrollo Sustentable www.chiledesarrollosustentable.cl www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS twitter.com/CDSustentable #CDSustentable,#Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente, #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Conversación
PUBLICAN PRIMER REGISTRO PARA CHILE DE “ALGA ABANICO” EN LA ISLA GRANDE DE TIERRA DEL FUEGO
El hallazgo fue realizado durante una expedición conjunta a Bahía Inútil entre investigadores del Programa Marino de la Fundación Rewilding Chile y CADIC-CONICET de Ushuaia para caracterizar la biodiversidad asociada a los bosques del alga gigante Macrocystis pyrifera.
El área de Bahía Inútil, en la región de Magallanes, no deja de revelar su asombrosa biodiversidad marina. Una publicación reciente liderada por especialistas chilenos y argentinos documentó por primera vez para Chile la presencia de la macroalga parda Microzonia velutina en el ambiente submarino de la Isla Grande de Tierra del Fuego, sumando una nueva especie a la diversa flora ficológica de nuestro país y ampliando su rango de distribución en la costa atlántica Argentina.
El hallazgo se produjo en el contexto de la expedición conjunta realizada en marzo de 2025 entre investigadores del Programa Marino de la Fundación Rewilding Chile y CADIC-CONICET de Ushuaia, además de profesionales encargados del filmaciones submarinas y terrestres, con el fin de caracterizar la biodiversidad asociada a bosques fueguinos de Macrocystis pyrifera (huiro o sargazo). Para ello, se realizaron buceos exploratorios entre 3 y 6 metros en tres sitios de muestreo, dos en Bahía Inútil, lado chileno de la Isla Grande de Tierra Argentino, y uno en el sector argentino de Bahía Aguirre, en la Península de Mitre.
Respecto a la importancia del registro, Mathias Hüne, Director del Programa Marino de Rewilding Chile, destacó: “En el contexto de la crisis climática, ampliar el conocimiento sobre la biodiversidad marina en altas latitudes es fundamental para sustentar estrategias de conservación y refuerza el valor biogeográfico de Tierra del Fuego y en particular de Bahía Inútil, como zona clave para la diversidad subantártica”.
El análisis de los resultados de la expedición fue publicado en la prestigiosa revista alemana Botánica Marina -la más clásica en su especialidad- como “New records of Microzonia velutina (Syringodermatales, Ochrophyta) in Isla Grande de Tierra del Fuego in the sub-Antarctic region”. Sus autores son Mauricio Palacios, investigador asociado de la Fundación Rewilding Chile; Julieta Kaminsky, del CADIC CONICET de Ushuaia; Mathias Hüne, director del Programa Marino de Rewilding Chile; los ecólogos y taxónomos Erasmo Macaya de la Universidad de Concepción y Alicia Boraso, referente del estudio de macroalgas en Argentina, de la Universidad Nacional de la Patagonia, junto al fotógrafo submarino Mariano Rodríguez de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego.
En todos los puntos de muestreo, Microzonia velutina fue observada como parte de la flora del sotobosque en sustratos rocosos bajo bosques de huiro. A diferencia de los alargados huiros, cuyos bosques submarinos pueden medir hasta 80 metros, esta pequeña macroalga, con forma de abanico, no supera los 3 centímetros de altura y destaca por su color café oliváceo con pigmentación iridiscente en los bordes.
“No es fácil de ver, porque es bien chiquita y uno creería que puede ser un hongo como los que encontramos en los bosques terrestres, pero es una macroalga. Para poder encontrarla hay que buscarla con intención, no es fácil de ver, pero cuando la encontramos es muy característica la forma que tiene así de abanico, con unas pequeñas líneas y crece bien cerquita del sustrato de la roca”, indica Julieta Kaminsky, investigadora del CADIC-CONICET de Ushuaia.
“En términos generales, es una especie relativamente poco común y poco conocida, más típica en Nueva Zelanda, pero no abundante, con sólo dos registros en el hemisferio sur, particularmente en la costa atlántica de Argentina”, explica Mauricio Palacios, investigador asociado de Rewilding Chile. “Sabemos poco de su morfología externa, su ciclo de vida, de sus hábitos, por qué está acá y no en otro lugar, etc.”, complementa.
En la expedición se recolectaron talos completos de la pequeña macroalga y se realizó su identificación en base a morfología externa e interna, “a ojo desnudo”, como precisa Julieta Kaminsky para describir el método. “Después hacemos pequeños cortes que nos permiten observar en la lupa o el microscopio óptico y a partir de distintas características que son específicas o particulares y comparando con otros ejemplares que se parecían de Argentina y otros lugares del mundo podemos saber a cuál especie corresponde”, agrega. Una vez identificados, tres ejemplares fueron preservados en el herbario realizado que mantiene Rewilding Chile.
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Desarrollo Sostenible
Medio Ambiente busca recuperar Lago Vichuquén: MINISTRA TOLEDO INICIA PROCESO PARA AVANZAR EN SU DESCONTAMINACIÓN
La secretaria de Estado firmó la resolución para comenzar la elaboración de una norma que establecerá límites a distintas sustancias que hoy afectan la calidad del agua, como el exceso de nutrientes.
La ministra del Medio Ambiente, Francisca Toledo, dio un paso fundamental para la recuperación del Lago Vichuquén, en la Región del Maule, que ha enfrentado una importante crisis ambiental y sanitaria producto de la contaminación de sus aguas. Se trata del inicio de la elaboración del anteproyecto de normas secundarias de calidad ambiental para este ecosistema, que permitirá mejorar la calidad de sus aguas y protegerlo para quienes viven y visitan la zona.
La secretaria de Estado luego de firmar la resolución que da inicio oficial a la creación de la norma, afirmó que “dada la crítica situación del Lago Vichuquén decidimos agilizar el inicio de la creación de esta norma y trabajaremos para concretarla lo antes posible. Tras esto, desarrollaremos un plan de descontaminación. Este proceso es un paso importante para recuperar sus aguas y cuidar su biodiversidad, pero también para mejorar la calidad de vida de las comunidades”.
Para avanzar en este objetivo, la norma establecerá límites a distintas sustancias que hoy afectan la calidad del agua, como el exceso de nutrientes. Este proceso abarcará todo el sistema lacustre, incluyendo el lago Vichuquén, la laguna Torca y el estero Llico, con el fin de enfrentar de manera integral esta problemática y avanzar hacia una solución definitiva,
Este trabajo se apoya en estudios científicos y monitoreos que han evidenciado la necesidad de actuar con mayor fuerza para proteger el lago. A partir de ahora, se comenzará a construir una propuesta que también considerará la opinión de la ciudadanía, abriendo espacios para que vecinos, organizaciones y distintos actores puedan aportar con su experiencia y conocimiento del territorio.
Tras contar con una norma de calidad para el Lago Vichuquén se podrá elaborar un plan de descontaminación ambiental, instrumento que establecerá medidas y acciones específicas con la finalidad de recuperar este ecosistema y sus especies.
La ministra Francisca Toledo añadió que recuperar el lago no solo es una tarea ambiental, “también es una oportunidad para fortalecer el turismo, las actividades recreativas y la identidad local. Un entorno más sano beneficia directamente a las personas y ayuda a proyectar un desarrollo más sostenible para la comunidad de Vichuquén y sus alrededores”.
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Desarrollo Sostenible
CON LA GASOLINA DISPARADA, CORRER SALE MUCHO MÁS CARO DE LO QUE PARECE
Intentar emular a Fernando Alonso en los desplazamientos diarios de casa al trabajo no es una buena idea. Porque aparte de generar más estrés y más situaciones de riesgo, afecta a nuestro bolsillo más de lo que podríamos pensar.
Es evidente que conduciendo más rápido se llega antes, aunque la diferencia puede ser pequeña cuando el tráfico está condicionado por atascos, semáforos, etc. Sin embargo, conduciendo más rápido visitamos la gasolinera más a menudo. Entonces, ¿cuánto tiempo se gana en realidad? ¿Cuánto sube el consumo? ¿Merece realmente la pena apostar por la velocidad?
Consumo frente a velocidad
El consumo de combustible depende de la velocidad de una forma bastante simple de entender. Por un lado, el funcionamiento de los motores de combustión, incluso con el coche completamente parado, consume. Así, si nos desplazamos a una velocidad muy baja, del orden de 20 km/h, el gasto será grande en relación al espacio recorrido.
Por otro lado, la fricción con el aire crece con el cuadrado de la velocidad, por lo que conducir por encima de los 100 km/h también implica un consumo considerable. Además, están las pérdidas por rodadura, prácticamente independientes de la velocidad y sujetas a la distancia recorrida.
Combinando todos los factores, el consumo óptimo se obtiene a una velocidad que, en función del coche, está entre los 60-90 km/h.
La Agencia Europea de Medio Ambiente usa el modelo matemático COPERT para calcular las curvas de consumo de coches típicos, tanto de gasolina como híbridos y otros combustibles. En nuestro estudio, realizado específicamente para este artículo, hemos hecho los cálculos para un coche híbrido de tamaño medio/grande.
No consuma noticias, entiéndalas.

Cuestión de física
Los valores de referencia son representativos de una gran variedad de coches, tanto berlinas como SUV. En cualquier caso, aquí el dato de interés no es el valor absoluto del consumo, que para nuestro coche particular puede ser menor. El factor clave es cómo aumenta el consumo a grandes velocidades. Este es un comportamiento universal, basado en leyes físicas.
Por otro lado, está el sobreconsumo asociado a un estilo de conducción más agresivo, con aceleraciones y frenadas. Esta componente penaliza el consumo a mayor velocidad, sin disminuir significativamente el tiempo de desplazamiento. Por eso, ignoraremos en nuestros cálculos ese efecto, que por otra parte es imposible de modelar.
Estudiando trayectos reales
Queremos estudiar el impacto de la velocidad en situaciones como las de miles de personas que diariamente se desplazan en coche. Para ello, hemos tomado como ejemplo cinco trayectos reales desde casa hasta el trabajo en la Comunidad de Madrid. Los trayectos comprenden tramos urbanos –en Alcobendas, Madrid, Móstoles, Las Rozas, Tres Cantos y Vallecas– y tramos en las carreteras A3, A5, A6, M30, M40, y M607 de distinta consideración. Como ejemplo, la fracción de recorrido en carretera con límite de velocidad superior a 90 km/h varía entre el 73 % y el 43 %.

Hemos calculado las rutas usando Google Maps y hemos obtenido información de los límites de velocidad a través de OpenStreetMap. Como resultado, para cada una de las cinco rutas, preparamos una tabla que agrupa tramos por límite máximo de velocidad.

Estos límites nos proporcionarán valores de referencia para la velocidad en cada tramo. Así, conocida la longitud de cada tramo y su velocidad de referencia, un cálculo simple nos permite calcular el tiempo total empleado en el desplazamiento –suponiendo el caso ideal de ausencia de atascos y semáforos–.
Además, usando los datos de consumo típico, podemos calcular también el consumo de gasolina, suponiendo que existe una velocidad constante.
¿Más rápido es mejor?
A continuación, investigamos cuánto tiempo se ahorra desplazándose más rápido y cuánto más se consume. Aquí, hacemos una suposición razonable:
- Para los tramos urbanos con límite hasta 50 km/h, siempre consideraremos velocidad igual al límite legalmente establecido. Esta simplificación es necesaria porque, al aumentar la velocidad, también aumentan las pérdidas por frenada (algo frecuente en entorno urbano) y, como se ha mencionado, es imposible modelar adecuadamente estas variaciones.
- Para los tramos en carretera, consideraremos dos casos: velocidades 20 % mayores al límite y velocidades 40 % mayores. Es decir, si el límite está en 100 km/h, supondremos velocidades de 120 km/h y 140 km/h, respectivamente. Lo cual está bastante en línea con lo observado diariamente.

Los resultados no dejan lugar a dudas: pisar el acelerador sale muy caro. Para ahorrar un 10 % de tiempo gastamos ¡30 % más de combustible! Y esto es similar para todos los trayectos. Con una velocidad 20 % mayor al límite, el gasto de combustible triplica al ahorro de tiempo en los trayectos 1, 2, 3 y 5 y casi lo quintuplica en el trayecto 4. Y, para una velocidad 40 % mayor, las cifras de consumo se disparan.
Por otro lado, si no apuramos el límite de velocidad, el ahorro relativo de combustible es bastante comparable al incremento relativo del tiempo de viaje. La gran disparidad entre ambos solo aparece a velocidades elevadas.
Pisar el acelerador hace daño al bolsillo y al planeta
Naturalmente, los detalles de consumo varían de un modelo de automóvil a otro, dependiendo del motor, la aerodinámica, el combustible y otras características. No obstante, los resultados cualitativos obtenidos aquí son extrapolables a coches de gasolina o diésel de diversos tamaños. Como hemos señalado, el incremento de consumo a gran velocidad es enorme y está basado en leyes físicas. Por tanto, la conclusión de que el gasto adicional excede con creces el ahorro de tiempo tiene un carácter bastante general.
Asimismo, pisar el acelerador también sale muy caro para el planeta. Las emisiones de CO₂ y otros gases son proporcionales al consumo. Por lo que ahorrar unos pocos minutos se traduce en una contaminación bastante mayor.
En términos generales, como sabemos, la huella de emisiones por viajero es inferior en transporte público que en coche privado, y más aún en áreas urbanas. Encima, cuando el vehículo viaja con un solo ocupante, este consumo y esas emisiones recaen íntegramente sobre un único viajero, empeorando aún más el balance.
Para esos casos en que el uso del coche es inevitable, no deberíamos olvidar que la velocidad no compensa, ni para el bolsillo ni para el planeta.
Fuente/The Conversation/Creative Commons
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Desarrollo Sostenible
PODEMOS CONVERTIR LA ROPA QUE DESECHAMOS EN COMBUSTIBLE Y OTROS RECURSOS PARA EVITAR QUE ACABE EN VERTEDEROS
¿Sabías que la ropa que usamos nos la ponemos, de media, solo siete veces antes de desecharla? La industria textil es uno de los sectores con mayor impacto ambiental: genera alrededor del 10 % de las emisiones globales de CO₂, más que todos los vuelos transatlánticos juntos, y consume enormes cantidades de agua. Fabricar una camiseta de algodón requiere unos 2 700 litros, el equivalente al agua que bebe una persona en dos años y medio.
En los últimos años, estos problemas se han agravado con el fenómeno de la moda rápida o fast fashion, un modelo basado en producir grandes cantidades de ropa barata a gran velocidad, siguiendo tendencias casi inmediatas. Compramos más prendas, más baratas y con mayor frecuencia, pero a costa de un impacto ambiental creciente.
Reciclar más textiles sería parte de la solución, pero no es sencillo. En España, cada persona genera unos 20 kg de residuos textiles al año y solo se recicla el 1 %. El resto acaba en vertederos, formando auténticas montañas de ropa.
¿Cómo se recicla la ropa que desechamos?
La opción más extendida es el reciclado mecánico, que tritura y desfibra las prendas para obtener nuevas fibras. Sin embargo, este proceso las acorta y debilita, reduciendo su calidad y limitando su uso para fabricar ropa nueva. Además, es poco eficaz con tejidos mezclados, muy comunes hoy en día.
El reciclaje químico permite descomponer los tejidos hasta sus moléculas básicas para reconstruir las fibras originales; es como desmontar un puzle pieza a pieza y volver a montarlo. Así se recuperan materiales similares a los iniciales. Este método está más desarrollado para fibras sintéticas como el poliéster, utilizando disolventes, temperatura y presión para romper sus cadenas y obtener los componentes de partida, que luego se purifican y transforman en nuevas fibras. Aunque es prometedor, su impacto ambiental y sus limitaciones con tejidos mixtos o fibras naturales impiden que sea una solución universal.
En este contexto, la pirólisis surge como alternativa con gran potencial, ya que permite tratar prendas de tejidos complejos sin separar previamente las fibras.
Cómo convertir los tejidos en combustibles
El proceso consiste en calentar el residuo textil a altas temperaturas en ausencia de oxígeno. En lugar de quemarse, el material se descompone en tres fracciones: un gas, un sólido y un líquido.
El gas puede utilizarse como combustible para aportar el calor que requiere el propio proceso. El sólido carbonoso tiene múltiples aplicaciones: como combustible sólido, mejorador del suelo o material filtrante para eliminar contaminantes en corrientes líquidas o gaseosas. Y el líquido, conocido como aceite pirolítico, es una mezcla compleja de compuestos orgánicos cuya composición depende del tejido original y que puede revalorizarse para obtener combustibles o productos químicos.
En la Unidad de Procesos Termoquímicos de IMDEA Energía trabajamos desde hace años en la pirólisis de distintos residuos –orgánicos, agrícolas, forestales, plásticos o neumáticos– con el objetivo de producir aceites transformables en combustibles líquidos o compuestos similares a los derivados del petróleo.
No obstante, el aceite pirolítico es muy complejo. Contiene numerosos compuestos y, a diferencia del crudo de petróleo, presenta cantidades significativas de oxígeno, nitrógeno, cloro o azufre. Estos elementos dificultan su uso directo como combustible y su integración en procesos industriales.
Para superar esta limitación, el proyecto HYPY-CAT explora una solución innovadora: la hidropirólisis catalítica a baja presión. Este proceso realiza la pirólisis en presencia de hidrógeno, que ayuda a eliminar elementos indeseados y mejora la calidad del aceite obtenido. Y al hacerlo a baja presión, reduce los costes de operación.
Nuevos catalizadores
Un elemento clave es el catalizador, que facilita la ruptura de las largas cadenas de los polímeros y favorece la eliminación de compuestos no deseados. En el proyecto se proponen un tipo especial de zeolitas. Se trata de sólidos porosos, similares a esponjas con pequeños canales por los que deben entrar las moléculas para reaccionar.
Las zeolitas son excelentes catalizadores, pero sus poros suelen ser tan pequeños que muchas moléculas procedentes de los residuos textiles no pueden acceder por su gran tamaño. Pensemos en un camión o un autobús intentando pasar por una calle muy estrecha. Nuestra propuesta consiste en crear “avenidas”, es decir, poros de mayor tamaño que permitan el acceso de moléculas voluminosas. Una vez dentro, pueden transformarse en otras más pequeñas capaces de penetrar en los poros más estrechos y completar las reacciones deseadas.
Con esta iniciativa, abrimos una nueva vía para reciclar residuos textiles, reducir su impacto ambiental y convertirlos en recursos útiles para la industria, avanzando hacia una verdadera economía circular en el sector textil
Fuente/TheConversation /Creative Commons Chile Desarrollo Sustentable www.chiledesarrollosustentable.cl www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS twitter.com/CDSustentable #CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
Desarrollo Sostenible
Primer Consejo de Gabinete de la Ministra Francisca Toledo liderado por el Presidente José Antonio Kast.
Junto al nuevo gabinete se trataron temas urgentes para el país. La ingeniera civil industrial de 40 años está desde 2022 en Libertad y Desarrollo, donde se especializó en recursos naturales y cambio climático.
Francisca Toledo Echegaray (40) Ministra del Medio Ambiente del presidente, José Antonio Kast, es una ingeniería civil industrial con mención eléctrica de la Universidad Católica.
La Secretaria de Estado participó en los dos gobiernos de Sebastián Piñera. Primero, entre 2010 y 2014, Toledo fue asesora del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, con Cristián Larroulet, en temas como educación y telecomunicaciones.
Y en la segunda administración tuvo dos posiciones. Entre marzo del 2018 y junio del 2020 fue asesora de gabinete de la Presidencia de la República, desde donde le tocaba interactuar con carteras como Obras Públicas y Medio Ambiente, recuerda un integrante de ese gabinete. Desde 2020 a 2022 fue jefa de división de evaluación social de inversiones del Ministerio de Desarrollo Social, según detalla en su cuenta LinkedIn.
Entre ambos gobiernos, tuvo un paso por el sector privado: desde 2014 a 2017 fue primero ingeniera de estudios por tres años y luego, gerente de estrategia en la Cámara Marítima y Portuaria (Camport).
Tras el término de la segunda administración de Piñera, en 2022, Francisca Toledo entró como investigadora a Libertad y Desarrollo (LyD). La también magíster en derecho regulatorio de la UC se enfocó en temas de tramitación ambiental y el centro de estudios declara en sus áreas de estudios los recursos naturales y cambio climático.
Según consigna la página de LyD, Francisca Toledo fue uno de los editores del libro de “30 años de política ambiental: ¿hacia dónde vamos?”, donde se habla de “un progresivo debilitamiento de la gestión ambiental, ofreciendo un diagnóstico sobre las posibles causas o factores que han incidido y algunas propuestas de cara a fortalecer la gestión ambiental en los próximos años”.
Toledo, en nombre de LyD, ha ido a exponer al Congreso en materias relacionadas con la tramitación ambiental, la ley de permisos sectoriales y las capacidades de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA).
En este contexto, Toledo, junto con la coordinadora del programa legislativo de LyD, Pilar Hazbun, propuso fijar mínimos de desempeños en los plazos de tramitación y alertó sobre las atribuciones de la SMA, que le entregan muchas veces el rol de “juez y parte”.
La cartera de Medio Ambiente ha sido considerada clave por las nuevas autoridades en su tarea de destrabar proyectos de inversión. Toledo ha trabajado estrechamente con Jorge Quiroz en el último tiempo y fue una de las economistas que participaron en la reunión del futuro ministro de Hacienda con economistas que habían apoyado a Evelyn Matthei tras la primera vuelta, como los expresidentes del Banco Central Rodrigo Vergara y Vittorio Corbo, y el exministro de Hacienda de Sebastián Piñera, Felipe Larraín.
Chile Desarrollo Sustentable
www.chiledesarrollosustentable.cl
www.facebook.com/pg/ChiledesarrollosustentableCDS
twitter.com/CDSustentable
#CDSustentable , #Sostenible #DesarrolloSostenible #MedioAmbiente #ChileDesarrolloSustentable, #ECOXXI
-
Desarrollo Sostenible6 días agoPrimer Consejo de Gabinete de la Ministra Francisca Toledo liderado por el Presidente José Antonio Kast.
-
Desarrollo Sostenible5 días agoEL NUEVO DESAFÍO DEL CRECIMIENTO EMPRESARIAL 2026: EXPERTOS PONEN EL FOCO EN EL VIAJE COMPLETO DEL CLIENTE
-
Desarrollo Sostenible4 días agoPODEMOS CONVERTIR LA ROPA QUE DESECHAMOS EN COMBUSTIBLE Y OTROS RECURSOS PARA EVITAR QUE ACABE EN VERTEDEROS
-
Desarrollo Sostenible2 días agoMedio Ambiente busca recuperar Lago Vichuquén: MINISTRA TOLEDO INICIA PROCESO PARA AVANZAR EN SU DESCONTAMINACIÓN
-
Desarrollo Sostenible5 días agoLA ACTIVIDAD FÍSICA MUNDIAL NO MEJORA EN 20 AÑOS PESE AL AUMENTO DE POLÍTICAS PÚBLICAS
-
Opinión5 días agoHIDRÓGENO VERDE: LA ESTRATEGIA SE ACTUALIZA, EL DESAFÍO RECIÉN COMIENZA





